José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tiembla el fuselaje de la realidad,
provoca la perturbación del devenir.
La electricidad del violín fluye con la conciencia.
Es viva materialidad de orquestas de la jornada.
La música en la mirada no tiene reposo.
El aire está impregnado con partículas
que portan la fiebre del mundo, el calor humano.
Abro los postigos de la ventana
y la vieja caja musical suelta notas
en la efervescencia de las burbujas.
Mi cuerpo está inmerso.
En el latido. En el aire. En el agua.
Regado en la realidad,
En el aroma y la caricia,
en el temblor de la realidad.
provoca la perturbación del devenir.
La electricidad del violín fluye con la conciencia.
Es viva materialidad de orquestas de la jornada.
La música en la mirada no tiene reposo.
El aire está impregnado con partículas
que portan la fiebre del mundo, el calor humano.
Abro los postigos de la ventana
y la vieja caja musical suelta notas
en la efervescencia de las burbujas.
Mi cuerpo está inmerso.
En el latido. En el aire. En el agua.
Regado en la realidad,
En el aroma y la caricia,
en el temblor de la realidad.