Amartemisa
Poetisa
(Amartemisa / Indio)
Una cálida garganta acaricia mi nombre,
mi entretiempo es de tierras que emergen,
sin embargo, tú las oscureces.
¡Halla luz que nos rescate del bruno cenagoso!
El cielo se rompe entre mis muros
y esparce tu ancestro en un nudo lejano,
los ojos, tinieblas de las palabras.
Allí lo busqué y mi cabeza, partida, se negaba.
Duermen, duermen, duermen
Y huyendo van, mientras soñarse puedan.
Ya no soy capaz de repetirlo un instante.
Cambiarte hacia dentro; muñeca, ¿a dónde vas sola?
Camino sin rumbo, rota en las vestiduras,
con tu muerte a la mano, dentro de mi pecho
Limpia el alma, o no...
Está tan muerta en ti como en mí.
Un camino sin espacios, ya lo sabes,
se deshace , sí, al no andarlo, se borra.
¿Quién fue capaz de nombrarme?
Calmarte no puedo, calmarme no puedes,
ni tú ni nadie me insinúan
Cariño muerto, no encuentro tu risa
Pues paso desapercibida entre la multitud.
Una cálida garganta acaricia mi nombre,
mi entretiempo es de tierras que emergen,
sin embargo, tú las oscureces.
¡Halla luz que nos rescate del bruno cenagoso!
El cielo se rompe entre mis muros
y esparce tu ancestro en un nudo lejano,
los ojos, tinieblas de las palabras.
Allí lo busqué y mi cabeza, partida, se negaba.
Duermen, duermen, duermen
Y huyendo van, mientras soñarse puedan.
Ya no soy capaz de repetirlo un instante.
Cambiarte hacia dentro; muñeca, ¿a dónde vas sola?
Camino sin rumbo, rota en las vestiduras,
con tu muerte a la mano, dentro de mi pecho
Limpia el alma, o no...
Está tan muerta en ti como en mí.
Un camino sin espacios, ya lo sabes,
se deshace , sí, al no andarlo, se borra.
¿Quién fue capaz de nombrarme?
Calmarte no puedo, calmarme no puedes,
ni tú ni nadie me insinúan
Cariño muerto, no encuentro tu risa
Pues paso desapercibida entre la multitud.