Javier Martinez
Poeta recién llegado
DIGAME COMPAÑERA
Dígame compañera, si es mucha molestia mi presencia,
si le incomoda sentirme cerca,
o es que, lo que le molesta es recordar el pasado,
en donde tú me habíais amado.
Dígame compañera, si recuerda las tardes de febrero,
los refrescos, la comida y el vino,
o los paseos por senderos arbóreos de día claro,
y aquellas tardes cuando me tomabas la mano.
Dígame compañera, si entre tantas cosas malas,
mi recuerdo te conforta,
o es que acaso te provoca abrir las alas,
de las memorias malas de aquel quien te amaba.
Dígame compañera, si aún hoy le tienes miedo,
al amor y a la derrota,
o es que en tu conciencia el pavor te ha destrozado,
los deseos guardados de estar junto a mi lado.
Pero, ¡Dígame Compañera! ¿A quién le estoy hablando?...
Dígame compañera, si es mucha molestia mi presencia,
si le incomoda sentirme cerca,
o es que, lo que le molesta es recordar el pasado,
en donde tú me habíais amado.
Dígame compañera, si recuerda las tardes de febrero,
los refrescos, la comida y el vino,
o los paseos por senderos arbóreos de día claro,
y aquellas tardes cuando me tomabas la mano.
Dígame compañera, si entre tantas cosas malas,
mi recuerdo te conforta,
o es que acaso te provoca abrir las alas,
de las memorias malas de aquel quien te amaba.
Dígame compañera, si aún hoy le tienes miedo,
al amor y a la derrota,
o es que en tu conciencia el pavor te ha destrozado,
los deseos guardados de estar junto a mi lado.
Pero, ¡Dígame Compañera! ¿A quién le estoy hablando?...
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