Llorenç Garcia
Poeta recién llegado
Digamos NO
al amante retorcido, que profana el nombre del Amor
para calmar un apetito carnal perecedero.
Digamos NO
al cantamañanas charlatán, que aletea con sus vacilaciones
y nos acaba arrojando con su pútrido hálito de perspectivas tóxicas.
Digamos NO
al amigo traidor que se desposee voluntariamente de toda honradez
por un puñado de plata o en aras de la traición más espúria.
Digamos NO
al religioso represor, que sanciona libertades y coarta felicidades
empuñando una cruz que se avergüenza de él.
Digamos NO
al falso idealista, que justifica en nombre de no sé qué
sangre derramada o vidas abiertas en canal
enarbolando una bandera de colores.
Digamos NO
al sádico humillador, que cree hacerse valer
azotando al débil con su perfidia afilada.
Digamos NO
a todos ellos.
Sepultémoslos en un campo yermo,
donde ni los gusanos pudieran sacar provecho
y el estiércol se limitara a confundirse con ellos
en eterno silencio inerte.
Llorenç Garcia
Llorenç Garcia
al amante retorcido, que profana el nombre del Amor
para calmar un apetito carnal perecedero.
Digamos NO
al cantamañanas charlatán, que aletea con sus vacilaciones
y nos acaba arrojando con su pútrido hálito de perspectivas tóxicas.
Digamos NO
al amigo traidor que se desposee voluntariamente de toda honradez
por un puñado de plata o en aras de la traición más espúria.
Digamos NO
al religioso represor, que sanciona libertades y coarta felicidades
empuñando una cruz que se avergüenza de él.
Digamos NO
al falso idealista, que justifica en nombre de no sé qué
sangre derramada o vidas abiertas en canal
enarbolando una bandera de colores.
Digamos NO
al sádico humillador, que cree hacerse valer
azotando al débil con su perfidia afilada.
Digamos NO
a todos ellos.
Sepultémoslos en un campo yermo,
donde ni los gusanos pudieran sacar provecho
y el estiércol se limitara a confundirse con ellos
en eterno silencio inerte.
Llorenç Garcia
Llorenç Garcia
Última edición: