Lorena.
Poeta asiduo al portal
Digna de ti.
En este momento, me bato a duelo con tu entorno,
no permito que nadie más, que yo te toque,
ni el viento tenga el coraje de rozarte la piel,
ni tampoco aquellos rayos, que desprenden.
No dejaré que las cosas te acaricien,
mientras yo muero sin poder sentir el sabor dulce
de tu perfume alterando mis sentidos.
Sepultaré a esa que intenta enamorarte
más sabes que como yo nadie te podrá amar,
yo soy la dueña de tu amor, y tu él causante de mi amor,
aquella que en sus labios sonrisa dibuja,
le deseo lo peor, pues te arranco de mi.
Ir no puedo dejarte.
Aquella que se creé la importante...
esa que sus ojos parecen firmamentos maravillantes
esa... que suele maquillarse y creerse la diosa
a ella no debes darle tu corazón,
se que muy pronto te hará daño,
y no podrá curarte.
No quiero que nada te toque, ni el más mínimo suspiro,
ni la más mínima melodía de su voz,
no dejaré que te hechicen, no dejaré que te lastimen,
si eso pasa, me llenaré de valor y abandonaré mi orgullo
y lucharé para que nadie se atreva a tocarte.
No dejaré que nadie te sienta, si realmente no le importas,
... No permitiré que te rompan el corazón,
sabiendo que realmente vales más que el infinito universo,
nadie te rozará el alma, si no sabe que es lo que piensas,
nadie... pero nadie lo hará.
Yo si, porque desde que te conocí
mi mundo eres tú, por tu compañía daría la vida,
por tus caricias al despertar, me arriesgaría
... Soy digna de tu amor.
ella solo intenta burlarse de ti.
En tanto yo, sueño contigo
ansío oír tu voz susurrándome a los oídos,
estremecer con tus manos recorriendo mis mejillas,
mirarte a los ojos, y verlos como estrellas hermosas en el cielo,
... Sé que esto que siento realmente es amor.
Nunca, jamás antes, había querido tanto,
a alguien como vos,
eres ese ángel que cuida mi ilusión
y que ahora en vida ha aparecido,
para pintarla de ese color,
que hacía tiempo había esperado.
Sé que yo soy digna de ti,
lo sé porque cuando te veo, siento morir,
y en mi pecho el corazón me dice que corra hacia ti,
que te abracé, y que no te dejé ir.
En este momento, me bato a duelo con tu entorno,
no permito que nadie más, que yo te toque,
ni el viento tenga el coraje de rozarte la piel,
ni tampoco aquellos rayos, que desprenden.
No dejaré que las cosas te acaricien,
mientras yo muero sin poder sentir el sabor dulce
de tu perfume alterando mis sentidos.
Sepultaré a esa que intenta enamorarte
más sabes que como yo nadie te podrá amar,
yo soy la dueña de tu amor, y tu él causante de mi amor,
aquella que en sus labios sonrisa dibuja,
le deseo lo peor, pues te arranco de mi.
Ir no puedo dejarte.
Aquella que se creé la importante...
esa que sus ojos parecen firmamentos maravillantes
esa... que suele maquillarse y creerse la diosa
a ella no debes darle tu corazón,
se que muy pronto te hará daño,
y no podrá curarte.
No quiero que nada te toque, ni el más mínimo suspiro,
ni la más mínima melodía de su voz,
no dejaré que te hechicen, no dejaré que te lastimen,
si eso pasa, me llenaré de valor y abandonaré mi orgullo
y lucharé para que nadie se atreva a tocarte.
No dejaré que nadie te sienta, si realmente no le importas,
... No permitiré que te rompan el corazón,
sabiendo que realmente vales más que el infinito universo,
nadie te rozará el alma, si no sabe que es lo que piensas,
nadie... pero nadie lo hará.
Yo si, porque desde que te conocí
mi mundo eres tú, por tu compañía daría la vida,
por tus caricias al despertar, me arriesgaría
... Soy digna de tu amor.
ella solo intenta burlarse de ti.
En tanto yo, sueño contigo
ansío oír tu voz susurrándome a los oídos,
estremecer con tus manos recorriendo mis mejillas,
mirarte a los ojos, y verlos como estrellas hermosas en el cielo,
... Sé que esto que siento realmente es amor.
Nunca, jamás antes, había querido tanto,
a alguien como vos,
eres ese ángel que cuida mi ilusión
y que ahora en vida ha aparecido,
para pintarla de ese color,
que hacía tiempo había esperado.
Sé que yo soy digna de ti,
lo sé porque cuando te veo, siento morir,
y en mi pecho el corazón me dice que corra hacia ti,
que te abracé, y que no te dejé ir.