ropittella
Poeta veterana en el Portal
Quiero gritar pero no tengo aliento,
de tanto silencio que hay que tragar.
Las manos cortadas de ídolos muertos
nos tapan los ojos para no mirar.
Cuán pesadas cadenas
como tétricos péndulos
nos gastan las ganas de la real libertad.
Somos un pueblo, somos una Patria
¡Pero todos somos! Somos, es plural.
Nuestras utopías ya no son caminos
se nos han convertido en estatuas de sal,
de tanta pobreza, como cruel destino,
por mirar atrás, siempre atrás.
No hay tiempo vivido si siguen muriendo,
los niños privados de todo pan.
No hay horas que pasen
si no se acompasan
con el repertorio de vivir y amar.
Cómo es esto de “no saber”,
tantas mentiras sin resolver,
tantas verdades sin trascender.
Aislarse del mundo, sin comprender
que mucho más que tiempo
se puede perder.
Cómo es esto de no poder
decir lo que pasa sin aprender,
que no gira el mundo sin consecuencia.
Que en vano juramos sobre toda Biblia
Si no procedemos después con decencia.
Si la Justicia se vuelve obsecuencia.
Si no superamos la impunidad.
Si la vergüenza profunda no viene,
en auxilio inminente de la dignidad,
¡De la Dignidad!
de tanto silencio que hay que tragar.
Las manos cortadas de ídolos muertos
nos tapan los ojos para no mirar.
Cuán pesadas cadenas
como tétricos péndulos
nos gastan las ganas de la real libertad.
Somos un pueblo, somos una Patria
¡Pero todos somos! Somos, es plural.
Nuestras utopías ya no son caminos
se nos han convertido en estatuas de sal,
de tanta pobreza, como cruel destino,
por mirar atrás, siempre atrás.
No hay tiempo vivido si siguen muriendo,
los niños privados de todo pan.
No hay horas que pasen
si no se acompasan
con el repertorio de vivir y amar.
Cómo es esto de “no saber”,
tantas mentiras sin resolver,
tantas verdades sin trascender.
Aislarse del mundo, sin comprender
que mucho más que tiempo
se puede perder.
Cómo es esto de no poder
decir lo que pasa sin aprender,
que no gira el mundo sin consecuencia.
Que en vano juramos sobre toda Biblia
Si no procedemos después con decencia.
Si la Justicia se vuelve obsecuencia.
Si no superamos la impunidad.
Si la vergüenza profunda no viene,
en auxilio inminente de la dignidad,
¡De la Dignidad!
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