catapiano_18
Poeta recién llegado
Tumban las campanillas en esta historia:
La noche viene con su mejor vestimenta,
A quitarme el aliento, la respiración.
No siento latir en el corazón, como freno, como guerra perdida.
Vienen las estrellas y las musas que recuestan su cabello detrás de las mismas,
Vienen a robarme el vivir, a llévarselo consigo, a quitarme lo único que no he perdido aun.
No existe remedio, sólo existe medicación,
Para amoritiguar el dolor de un pasar que se perdió.
Las melodías algún día dejaré de cantar,
Me habré quedado sin nada que contar.
Vacía o maltrecha, como algún resonajero caído de la campana, Como algún reloj que se quedó sin puntero, sin algo que marcar.
Vacía, como el tiempo que creo seguir debajo de mi piel.
Vacía, pero llena, llena de lágrimas para la noche que me viene a buscar.
La noche viene con su mejor vestimenta,
A quitarme el aliento, la respiración.
No siento latir en el corazón, como freno, como guerra perdida.
Vienen las estrellas y las musas que recuestan su cabello detrás de las mismas,
Vienen a robarme el vivir, a llévarselo consigo, a quitarme lo único que no he perdido aun.
No existe remedio, sólo existe medicación,
Para amoritiguar el dolor de un pasar que se perdió.
Las melodías algún día dejaré de cantar,
Me habré quedado sin nada que contar.
Vacía o maltrecha, como algún resonajero caído de la campana, Como algún reloj que se quedó sin puntero, sin algo que marcar.
Vacía, como el tiempo que creo seguir debajo de mi piel.
Vacía, pero llena, llena de lágrimas para la noche que me viene a buscar.