Azul de Prusia
Poeta recién llegado
Dijo el Dios oculto
(versión azul)
(versión azul)
A Nancy
Dijo el Dios oculto
entre el sueño y tu ausencia,
que más acá de la montaña y el maíz,
se esconderá para siempre el pétalo en el viento, en su raíz,
para suplicar a noches tu clemencia.
entre el sueño y tu ausencia,
que más acá de la montaña y el maíz,
se esconderá para siempre el pétalo en el viento, en su raíz,
para suplicar a noches tu clemencia.
Dije yo al Dios ahora, ¡ahora!,
desde su abismo al mundo, desde su hiel que implora,
que te done mil veces el misterio radiante,
clavando en la tierra viva la Rosa pura con tu espinel triunfante,
y haga profundo de tu perfecto Rojo,
tiempo y piel, perpetua herida y luz, ¡luz y miel constante!,
para que su mirada abyecta en cielo por su divino ojo,
derrame amante para siempre por fin sobre la tierra
la última noche en mi despojo,
que tu bocal de luz destierra.
Susurra el Dios ahora, del viento ido al corazón,
que el cerrazón maldito andará contrito,
de viento en viento, de noche en noche,
porque adora,
tropezando está, cuando no, en tu candor,
mendigando tormentas, sembrando abismos,
al borde de mi mismo, cuando no es hora,
porque el diminuto silencio, ¡escucha corazón!,
se rompe ya en tu voz, ¡en tu clamor!, cuando es Aurora.
que el cerrazón maldito andará contrito,
de viento en viento, de noche en noche,
porque adora,
tropezando está, cuando no, en tu candor,
mendigando tormentas, sembrando abismos,
al borde de mi mismo, cuando no es hora,
porque el diminuto silencio, ¡escucha corazón!,
se rompe ya en tu voz, ¡en tu clamor!, cuando es Aurora.
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