Todos encontraron su camino
y al inicio del sendero me he quedado;
miro, un horizonte cristalino,
como pintura que se ha difuminado;
la travesía es larga y el destino
se muestra venidero
pero lejano, discontinuo
A lo lejos el sol me guía
y en un claro de la senda
he detenido mi canto;
la sencillez de un trino
extirpa de mi alma el llanto.
Al pasar por la arboleda
de entreveradas ramas,
no queda en mi ser
más que una llama,
esa esperanza avivada,
un elixir que calma.
Sin importarme ya la lontananza,
mis pasos se perdieron
en esta soledad que cansa
y un lago fresco me invitó
a tocar sus aguas mansas.
Encallado en la sombra pasajera
vi a lo lejos un peregrino
¿Será acaso un visitante repentino,
cuyas huellas trazan un sendero
o Dios salió a dar un paseo matutino?
Me inspiró aquella silueta que se aleja,
llenó mi ánimo a raudales,
levanté mi mano en saludo
y continué caminando por la hierba
que se enrueda en caprichosos torzales.
Me vi solo y volví la mirada,
avanzada ya mi vida,
recordé que no era errada.
Ese horizonte de filmina
nunca fue puerta cerrada.
Omar González Suárez XICO, VERACRUZ, MÉXICO.
13 de abril de 2013.
y al inicio del sendero me he quedado;
miro, un horizonte cristalino,
como pintura que se ha difuminado;
la travesía es larga y el destino
se muestra venidero
pero lejano, discontinuo
A lo lejos el sol me guía
y en un claro de la senda
he detenido mi canto;
la sencillez de un trino
extirpa de mi alma el llanto.
Al pasar por la arboleda
de entreveradas ramas,
no queda en mi ser
más que una llama,
esa esperanza avivada,
un elixir que calma.
Sin importarme ya la lontananza,
mis pasos se perdieron
en esta soledad que cansa
y un lago fresco me invitó
a tocar sus aguas mansas.
Encallado en la sombra pasajera
vi a lo lejos un peregrino
¿Será acaso un visitante repentino,
cuyas huellas trazan un sendero
o Dios salió a dar un paseo matutino?
Me inspiró aquella silueta que se aleja,
llenó mi ánimo a raudales,
levanté mi mano en saludo
y continué caminando por la hierba
que se enrueda en caprichosos torzales.
Me vi solo y volví la mirada,
avanzada ya mi vida,
recordé que no era errada.
Ese horizonte de filmina
nunca fue puerta cerrada.
Omar González Suárez XICO, VERACRUZ, MÉXICO.
13 de abril de 2013.