El cuerpo vestido,
el alma desnuda,
aumento en delirio
de brisas de Luna.
Tus brazos extensos
rayos de luz,
como el Sol ardiendo
radiante en su cruz.
Y bebo los versos
de copas ajenas,
mas pruebo tus besos
que me adornan, me llenan.
Pues vienen de tu esencia
las palabras sin carencia
de murmullos y cuidados,
las huelo, presiento su mandato.
No son prolijas
ni conservan un orden,
son para el principiante
un absurdo desorden.
Mas necesarias a mi mirada
y sus dibujos observo,
las veo forjadas
atravesando el fugaz tiempo.
.
el alma desnuda,
aumento en delirio
de brisas de Luna.
Tus brazos extensos
rayos de luz,
como el Sol ardiendo
radiante en su cruz.
Y bebo los versos
de copas ajenas,
mas pruebo tus besos
que me adornan, me llenan.
Pues vienen de tu esencia
las palabras sin carencia
de murmullos y cuidados,
las huelo, presiento su mandato.
No son prolijas
ni conservan un orden,
son para el principiante
un absurdo desorden.
Mas necesarias a mi mirada
y sus dibujos observo,
las veo forjadas
atravesando el fugaz tiempo.
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