Fui la mejor…
por dejar que tu sombra me hiriera,
por tener paciencia
cuando el alma se me rompía en silencio,
por amarte tanto
aunque cada caricia tuya
se convirtiera en puñal.
Fui quien veló tus noches oscuras,
quien se lanzó al abismo contigo
cuando todos te dieron la espalda,
quien huyó del cielo
para vivir en tu infierno,
por amor.
Solo por amor.
Fui la que no se rindió,
la que creyó en los restos
de lo que fuimos,
la que confió con los ojos vendados,
la que dejó que le desgarraras el pecho
una… y otra… y otra vez,
y aun así,
seguía abrazándote con ternura.
Fui la que moldeó tus palabras
como versos hermosos,
la que se dejó arrastrar por tu deseo
pensando que ahí también había amor,
la que te amó
más de lo que alguna vez se amó a sí misma.
Fui quien sonrió
mientras se deshacía en silencio,
quien te dio todo
sin quedarse nada,
quien puso el corazón en tus manos
esperando que no temblaras,
que no huyeras,
que te quedaras.
Esperé que algún día
desearas mi cuerpo con amor,
no con fuego que consume
y luego olvida.
Te amé
cuando tú ya no sabías amarme.
Te amé
aunque tal vez…
nunca supiste cómo se amaba.
Y ahora,
con lo poco que queda de mí,
con lo que no te llevaste…
Dime,
¿qué fui para ti?
-Dior
por dejar que tu sombra me hiriera,
por tener paciencia
cuando el alma se me rompía en silencio,
por amarte tanto
aunque cada caricia tuya
se convirtiera en puñal.
Fui quien veló tus noches oscuras,
quien se lanzó al abismo contigo
cuando todos te dieron la espalda,
quien huyó del cielo
para vivir en tu infierno,
por amor.
Solo por amor.
Fui la que no se rindió,
la que creyó en los restos
de lo que fuimos,
la que confió con los ojos vendados,
la que dejó que le desgarraras el pecho
una… y otra… y otra vez,
y aun así,
seguía abrazándote con ternura.
Fui la que moldeó tus palabras
como versos hermosos,
la que se dejó arrastrar por tu deseo
pensando que ahí también había amor,
la que te amó
más de lo que alguna vez se amó a sí misma.
Fui quien sonrió
mientras se deshacía en silencio,
quien te dio todo
sin quedarse nada,
quien puso el corazón en tus manos
esperando que no temblaras,
que no huyeras,
que te quedaras.
Esperé que algún día
desearas mi cuerpo con amor,
no con fuego que consume
y luego olvida.
Te amé
cuando tú ya no sabías amarme.
Te amé
aunque tal vez…
nunca supiste cómo se amaba.
Y ahora,
con lo poco que queda de mí,
con lo que no te llevaste…
Dime,
¿qué fui para ti?
-Dior