LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Una vez, me hablaste de un lugar donde el alma reposa,
no existe el dolor ni el sufrimiento ajeno.
Un lugar donde los reencuentros no son amenos,
un lugar donde se hayan todas las cosas hermosas...
Una vez, mencionaste entre sonrisas que allí irías.
No me esperaste para ir contigo,
no me dejaste ser testigo
de ver cómo de las aguas de la mar resurgirías...
Una vez me dijiste que existía un lugar donde podía estar a tu lado,
que me indicarías el camino con el corazón en la mano.
Me dijiste que cualquier enfermo partía hacia allá sano,
me dijiste que allí me reuniría con el ser amado.
Me prometiste decir lo que tus labios no pronunciaron,
el lugar donde poder encontrarnos una vez más.
No aguanto esta existencia sin ti, no lloraré jamás.
No lloraré, si me dices que al marchar, tus ojos no lloraron...
no existe el dolor ni el sufrimiento ajeno.
Un lugar donde los reencuentros no son amenos,
un lugar donde se hayan todas las cosas hermosas...
Una vez, mencionaste entre sonrisas que allí irías.
No me esperaste para ir contigo,
no me dejaste ser testigo
de ver cómo de las aguas de la mar resurgirías...
Una vez me dijiste que existía un lugar donde podía estar a tu lado,
que me indicarías el camino con el corazón en la mano.
Me dijiste que cualquier enfermo partía hacia allá sano,
me dijiste que allí me reuniría con el ser amado.
Me prometiste decir lo que tus labios no pronunciaron,
el lugar donde poder encontrarnos una vez más.
No aguanto esta existencia sin ti, no lloraré jamás.
No lloraré, si me dices que al marchar, tus ojos no lloraron...