Que bonitos son tus besos
que vienen de tu linda boca,
son besos de chocolate
de helado y de caramelo,
son dulces y melosos,
sentirlos me vuelve loca.
Que paz me da tu mano
cuando la pones sobre mi hombro
cuando tu cara me sonrie
al tiempo que yo te escribo
abrazos de poesía,
y dibujo tu nombre al viento,
cuanto te amo María.
Que chiquitas son tus piernas,
palitos de chocolate
que desnudan persiguen al viento
y saltan obstáculos irreales,
andan por caminos abruptos
y bailan entre las margaritas,
y juegan a andar de puntillas
con vestidos de colegiales.
Que bellos ojos tienes
tan grandes y tan intensos,
son una ventana al mundo
reflejo donde me veo,
donde sigo siendo niña
en otro trocito de piel,
donde las noches ilumina
mi pequeño y amado cascabel.
Tan diminuto el reflejo
y tan grande mi amor,
ansiada imagen divina
tan inmensa como un sol.
Pululan sonrisas al viento
y desprende inocencia tu cara,
y recogen mis brazos los sueños,
que acarician la madrugada.
que vienen de tu linda boca,
son besos de chocolate
de helado y de caramelo,
son dulces y melosos,
sentirlos me vuelve loca.
Que paz me da tu mano
cuando la pones sobre mi hombro
cuando tu cara me sonrie
al tiempo que yo te escribo
abrazos de poesía,
y dibujo tu nombre al viento,
cuanto te amo María.
Que chiquitas son tus piernas,
palitos de chocolate
que desnudan persiguen al viento
y saltan obstáculos irreales,
andan por caminos abruptos
y bailan entre las margaritas,
y juegan a andar de puntillas
con vestidos de colegiales.
Que bellos ojos tienes
tan grandes y tan intensos,
son una ventana al mundo
reflejo donde me veo,
donde sigo siendo niña
en otro trocito de piel,
donde las noches ilumina
mi pequeño y amado cascabel.
Tan diminuto el reflejo
y tan grande mi amor,
ansiada imagen divina
tan inmensa como un sol.
Pululan sonrisas al viento
y desprende inocencia tu cara,
y recogen mis brazos los sueños,
que acarician la madrugada.