Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dios Cautivo
A veces el amor...
se puede convertir sin querer,
en una extraña y nueva sensación
de un religioso y reverenciado fervor,
donde el verdadero amor es tan sabio
tan complaciente y natural que siempre,
se transformará en un sueño...espiritual;
Con la mágica y nueva ilusión,
que cabalga a lomos de esa apariencia
esplendorosa y divina donde el amor
jamás se encontrará con dolorosas espinas,
para instalarse sin arrogancia en nuestros
sabios corazones y en nuestras espectaculares...
vidas;
Y creer sin dudar...
que llegaremos hasta la otra orilla,
donde nos espera una vida mucho mejor
más tranquila y sencilla,
para con seguridad ser más placentera
de la que actualmente vivimos en esta circular...
y curiosa esfera;
Porque siempre ha vivido y vivirá,
entre todos nosotros para hacerse
siempre presente con su maravilloso
y esplendoroso...amor divino,
donde nuestros ingenuos e incrédulos
ojos,
podrán ver a la venerable esperanza
divina seguir el rumbo de las fugaces estrellas
perdidas sin rumbo en la suave templanza,
de ese maravilloso amor divino que nos ofrecen
todas ellascon sus señoriales...luces expandidas;
Esa vida que nos ofrece la cara oculta
e invisible del verdadero amor cautivo,
dentro del profundo y espectacular sueño
que no por esperado podrá ser siempre
con sugerente ilusión...añorado y cautivado,
porque el amor es el sueño perfecto
de los que estamos vivos disfrutando
de los tiernos olivos;
Cuando los muertos
se mueren de hambre en un mundo celestial
donde se labran con desesperanza su propia
amarga suerte,
dónde están todos enterrados
y corrompidos a los pies de un árbol caídos
con las espinas clavadas en un lugar perdido...
del olvido,
para ser con mucho amor ser respetados
y recordados por sus allegados...
con sus incrédulas mentes creyentes
que son religiosamente todos admirados,
y frugalmente...con el corazón venerados;
Para con una pequeña sonrisa
de apacible reverencia ser con indulgencia,
la señorial presencia de la natural sensación
del amor divino que ha todos los hombres,
nos ofrece su alma con la majestuosa calma
que sin esperar nada de nosotros nos ilumina...
con un mucho amor, nuestro querido y bendecido...
Dios Cautivo.
Autor: Ángel San Isidro
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