Daniel Martínez Bauzá
Poeta recién llegado
¡Oh tú! Ser despreciable,
¡Dime el porqué de tus mentiras!
¡Por qué te rezo y ni me miras!
Si, tú, ser miserable.
Atrévete tan solo…a contestar mis oraciones
Y dime por qué todo, ¡todo!, acaba en los cajones…
Los poemas y las fotos, las notas, los collares, las pulseras…
¿Y las penas, sueños rotos? Son gotas inmortales de tristeza…
Las extiendes cada noche en cuatro pasos
A mi vaso, a mi vida, a mi ocaso.
Uno: suerte, Dos: mentira, Tres: herida,
Cuatro:
Tras la muerte ves mi ira y te descuida.
¿Ese eres tú?
Deidad hosca y sin piedad…
¿Ese eres tú?
Voraz muesca sin llenar….
Haces mis derrotas tus orgías
Y yo, suplicante, he pedido ayuda en vano
Y yo, delirante, he perdido en ti su mano
Naces en mis gotas desmedidas.
Ahora muere, sécate y muere.
No me esperes, no ahora, no me esperes.
¡Dime el porqué de tus mentiras!
¡Por qué te rezo y ni me miras!
Si, tú, ser miserable.
Atrévete tan solo…a contestar mis oraciones
Y dime por qué todo, ¡todo!, acaba en los cajones…
Los poemas y las fotos, las notas, los collares, las pulseras…
¿Y las penas, sueños rotos? Son gotas inmortales de tristeza…
Las extiendes cada noche en cuatro pasos
A mi vaso, a mi vida, a mi ocaso.
Uno: suerte, Dos: mentira, Tres: herida,
Cuatro:
Tras la muerte ves mi ira y te descuida.
¿Ese eres tú?
Deidad hosca y sin piedad…
¿Ese eres tú?
Voraz muesca sin llenar….
Haces mis derrotas tus orgías
Y yo, suplicante, he pedido ayuda en vano
Y yo, delirante, he perdido en ti su mano
Naces en mis gotas desmedidas.
Ahora muere, sécate y muere.
No me esperes, no ahora, no me esperes.
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