Hoy me encontré a Dios en el suelo,
Mugriento y pisoteado.
También mediando entre dos hombres,
Ebrios y malhumorados.
De pronto me sentí extraño,
Viéndolo entre la gente.
Y sin negarlo como Pedro,
Me volví airado creyente.
Y afirmando que hay un Dios,
Y sin poner ningún pero.
Lo he tenido entre mis manos,
Y se llama Don Dinero.
Mugriento y pisoteado.
También mediando entre dos hombres,
Ebrios y malhumorados.
De pronto me sentí extraño,
Viéndolo entre la gente.
Y sin negarlo como Pedro,
Me volví airado creyente.
Y afirmando que hay un Dios,
Y sin poner ningún pero.
Lo he tenido entre mis manos,
Y se llama Don Dinero.
Última edición: