Diosa de la noche
Una noche muy oscura
observaba el firmamento;
inspirado en los antiguos
que adoraron a Astharte.
Si ellos vieron a la Diosa
venerada en sus altares;
también yo la gloria vi.
y así se las cantaré:
El interés de mis ojos
fue atraído por Andrómeda,
la bella galaxia Andrómeda,
bello y luciente fanal,
dos veces la Vía Láctea
que volaba hacia nosotros
con su gran cielo de luz
en la noche sin final.
Energía metafísica,
estudio de los astrónomos
un joyel que antes reinara
entre moros y cristianos.
Por asirios ensalzada
como símbolo sexuall
y a los cielos elevada
por los griegos y romanos.
Luciendo traje de novia,
viene del oscuro cosmos
a una boda celestial
plena de vida y de amor.
Millones son las estrellas
que en su seno resplandecen,
no hay quimera o ilusión
mayor que su resplandor.
Al mirarte disco astral
sin fijarme en la distancia,
solo esperando la hora
y el día en que abrazaremos
tu enigmática verdad,
cautivado pregunte:
a millones de años luz
¿Que Universo habitaremos?
Y pensé en la colisión
que al final ocurrirá
el día en que sus esferas
comiencen la gran fusión.
Será un lance material
fundido a lo espiritual,
probaré besos de fuego,
inflamados de pasión.
Soy una brizna del Todo,
la mariposa nocturna,
que en verdad ama tu luz
de luminaria espacial;
Se que no me quemarás,
porque todos somos llama
y no hay riesgo me incinere
tu caricia sideral.
Pero deseo saber
qué seré cuando tu llegues:
¿Brumoso polvo de estrellas,
por átomos colorido?
¿O esto que es luz para mi
es un suspiro de vida
que presuroso va a ti
soñando un mundo florido?
Este encuentro de galaxias,
faro inmenso de la noche,
no será una destrucción,
sino abrazo fraternal
por millones y millones
de insondables años más.
Este cruce no será
mas que un tic universal.
Por temibles que ambas sean,
la Vía Láctea y Andrómeda,
a fin de cuentas veremos,
como en el tiempo es creada
una bella y deslumbrante
gran corona nebular...
Cuanto más, la oscura noche
estará muy estrellada.
En este acto colosal,
quizás cuarta dimensión,
al espíritu de Dios.
luz y amor se fundirán.
Entre soles y planetas.
tejeremos nuevos mundos
de rosarios espirales,
y los cielos brillarán.
Una noche muy oscura
observaba el firmamento;
inspirado en los antiguos
que adoraron a Astharte.
Si ellos vieron a la Diosa
venerada en sus altares;
también yo la gloria vi.
y así se las cantaré:
El interés de mis ojos
fue atraído por Andrómeda,
la bella galaxia Andrómeda,
bello y luciente fanal,
dos veces la Vía Láctea
que volaba hacia nosotros
con su gran cielo de luz
en la noche sin final.
Energía metafísica,
estudio de los astrónomos
un joyel que antes reinara
entre moros y cristianos.
Por asirios ensalzada
como símbolo sexuall
y a los cielos elevada
por los griegos y romanos.
Luciendo traje de novia,
viene del oscuro cosmos
a una boda celestial
plena de vida y de amor.
Millones son las estrellas
que en su seno resplandecen,
no hay quimera o ilusión
mayor que su resplandor.
Al mirarte disco astral
sin fijarme en la distancia,
solo esperando la hora
y el día en que abrazaremos
tu enigmática verdad,
cautivado pregunte:
a millones de años luz
¿Que Universo habitaremos?
Y pensé en la colisión
que al final ocurrirá
el día en que sus esferas
comiencen la gran fusión.
Será un lance material
fundido a lo espiritual,
probaré besos de fuego,
inflamados de pasión.
Soy una brizna del Todo,
la mariposa nocturna,
que en verdad ama tu luz
de luminaria espacial;
Se que no me quemarás,
porque todos somos llama
y no hay riesgo me incinere
tu caricia sideral.
Pero deseo saber
qué seré cuando tu llegues:
¿Brumoso polvo de estrellas,
por átomos colorido?
¿O esto que es luz para mi
es un suspiro de vida
que presuroso va a ti
soñando un mundo florido?
Este encuentro de galaxias,
faro inmenso de la noche,
no será una destrucción,
sino abrazo fraternal
por millones y millones
de insondables años más.
Este cruce no será
mas que un tic universal.
Por temibles que ambas sean,
la Vía Láctea y Andrómeda,
a fin de cuentas veremos,
como en el tiempo es creada
una bella y deslumbrante
gran corona nebular...
Cuanto más, la oscura noche
estará muy estrellada.
En este acto colosal,
quizás cuarta dimensión,
al espíritu de Dios.
luz y amor se fundirán.
Entre soles y planetas.
tejeremos nuevos mundos
de rosarios espirales,
y los cielos brillarán.