Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
A la Memoria de nuestro Amado amigo... Jesús de Nazaret...
Dioses de Barro
Un quejido ronco, un suspiro atravesado,
una sed de lluvia, penetró por el costado;
Un reguero de sangre busca tortuoso el cauce;
Una madre afligida, un corazón despojado,
una verdad incompleta, de los dioses de barro;
Un amor entregado en cruz a los demonios
con sus manos y sus pies cruelmente atravesados,
su cuerpo malherido se marchó sin emitir, un solo latido,
y el poder del amor se acercó a mi alma
para explicarme el sentido;
y el poder del amor se acercó a mi alma
para explicarme el sentido;
Una víscera de su cuerpo se llevó inmisericorde
todos mis pensamientos,
y el crepúsculo de la noche cristalizó en el aire
todos mis sentimientos;
Es la verdad incompleta de los dioses de barro,
que no cejan de graznar, ¡Jesús, no se ha salvado!.
Autor: Ángel San Isidro
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