NARVALVIANNI
Poeta recién llegado
Y DOY A PASOS LARGOS
Lazos que en silencio encuentro,
espadas que esperan donde nadie habita,
y heridas calles que trajiste de la frontera,
las raíces de la noche me visten de negro,
tu cuerpo es territorio taciturno, dioses de besos,
todo lo nuevo se reconoce cuan doloroso,
cuya queja canta y hubiera nacido de lo oculto
sigo caminando, las nubes son anillos simples
en mi dedo cabe mil universos
hace largamente como apretar mi cuello
la ciudad nocturna, cazadora de hielo,
apatía con olor de varilla que pasa,
estirado, moliendo astros, expongo el sentimiento
todo va mas arriba, en bruces, como una cosa,
recordaras lo irascible, sortilegios y delirios
embrujos de donde caíste, lo que yo conozco,
entonces ¿donde quedaron las virtudes?
quizás entre amapolas, entre armas abandonadas
de imperios fugazmente acribillados,
todo calcinado en un momento,
!AH! este es el trabajo mas duro, un mundo inmóvil,
y ser poeta, y ser todos los países,
contar con lo pasajero,
para las encomiendas de los labios,
no quiero ese tiempo, ni sus semillas, ni su faro,
en su asalto naufrago con mi alma,
debe ser compartido, sin lamento, hermano,
se sujeta a tu esfuerzo cada costa,
y el dolor es todo nuestro horario,
descubridor de nada, pozo abierto, entra a mi casa
no hay repertorio, dura y mordida la fruta,
ahora debes vender el milagro, levantar escombros,
hasta que nada quede en pie solo la esencia
percibe hombre ó mujer,
lo que viene alegre, en una nave de piedra
se repite la misma historia, se repite
calamidad, golpe, olvido, dolor, sangre
pero sigue la vida
y el amor vivo secara tus lagrimas.
Lazos que en silencio encuentro,
espadas que esperan donde nadie habita,
y heridas calles que trajiste de la frontera,
las raíces de la noche me visten de negro,
tu cuerpo es territorio taciturno, dioses de besos,
todo lo nuevo se reconoce cuan doloroso,
cuya queja canta y hubiera nacido de lo oculto
sigo caminando, las nubes son anillos simples
en mi dedo cabe mil universos
hace largamente como apretar mi cuello
la ciudad nocturna, cazadora de hielo,
apatía con olor de varilla que pasa,
estirado, moliendo astros, expongo el sentimiento
todo va mas arriba, en bruces, como una cosa,
recordaras lo irascible, sortilegios y delirios
embrujos de donde caíste, lo que yo conozco,
entonces ¿donde quedaron las virtudes?
quizás entre amapolas, entre armas abandonadas
de imperios fugazmente acribillados,
todo calcinado en un momento,
!AH! este es el trabajo mas duro, un mundo inmóvil,
y ser poeta, y ser todos los países,
contar con lo pasajero,
para las encomiendas de los labios,
no quiero ese tiempo, ni sus semillas, ni su faro,
en su asalto naufrago con mi alma,
debe ser compartido, sin lamento, hermano,
se sujeta a tu esfuerzo cada costa,
y el dolor es todo nuestro horario,
descubridor de nada, pozo abierto, entra a mi casa
no hay repertorio, dura y mordida la fruta,
ahora debes vender el milagro, levantar escombros,
hasta que nada quede en pie solo la esencia
percibe hombre ó mujer,
lo que viene alegre, en una nave de piedra
se repite la misma historia, se repite
calamidad, golpe, olvido, dolor, sangre
pero sigue la vida
y el amor vivo secara tus lagrimas.