José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Usted va en la dirección incorrecta.
Recién llegado de las calles sin nombre
veo a un vocabulario encendido.
Vida.
Las voces me ignoran.
Las voces me matan.
Caigo al arroyo
de las direcciones prohibidas.
Las ventanas cerradas
que brillen eternas
junto a las cenizas del cabrón José Segundo
y correré a tu tumba las noches que ardan las cenizas de mi sexo
hasta que el más madrugador
somormujo repita con certeza que estoy muerto.
Recién llegado de las calles sin nombre
veo a un vocabulario encendido.
Vida.
Las voces me ignoran.
Las voces me matan.
Caigo al arroyo
de las direcciones prohibidas.
Las ventanas cerradas
que brillen eternas
junto a las cenizas del cabrón José Segundo
y correré a tu tumba las noches que ardan las cenizas de mi sexo
hasta que el más madrugador
somormujo repita con certeza que estoy muerto.
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