poetakabik
Poeta veterano en el portal
Discúlpeme señora si he pecado,
si con mí aptitud yo la he ofendido,
pero lo cierto es que estoy perdido,
si confesar no puedo que la he amado.
si con mí aptitud yo la he ofendido,
pero lo cierto es que estoy perdido,
si confesar no puedo que la he amado.
Si todo lo que llevo en mí mochila,
son recuerdos de usted que he recogido,
¿Como puedo señora seguir vivo?,
sin saber si puedo ser correspondido.
son recuerdos de usted que he recogido,
¿Como puedo señora seguir vivo?,
sin saber si puedo ser correspondido.
Perdone usted señora si la ofendo,
al pretender soñar que usted me quiso,
si estas palabras le cogiesen de improviso,
que las perdone usted solo pretendo.
al pretender soñar que usted me quiso,
si estas palabras le cogiesen de improviso,
que las perdone usted solo pretendo.
Si mí vida es pensarla y con mí vida,
marco el camino angosto del amado,
que me lleve al milagro tan sagrado,
de pensar que el amor nunca se olvida.
marco el camino angosto del amado,
que me lleve al milagro tan sagrado,
de pensar que el amor nunca se olvida.
Perdone la osadía de este amante,
que cayo su pecado para siempre,
aún sabiendo sin vivir en su presente,
el castigo por amarla eternamente.
que cayo su pecado para siempre,
aún sabiendo sin vivir en su presente,
el castigo por amarla eternamente.
Pués nunca estuvo cuerdo sin pensarla,
¿Como pretende usted que no la quiera?,
si amanece mi vida para amarla,
aunque niegue que exista a su manera.
¿Como pretende usted que no la quiera?,
si amanece mi vida para amarla,
aunque niegue que exista a su manera.
Última edición: