prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las manos de tu ausencia
me diseccionan
con un bisturí de lágrimas.
Tengo los órganos vitales expuestos, exiliados
los pulmones en el cajón de tu ropa.
El hígado cerca de una flor amarilla
que no quisiera regar con mi sangre...
Un río de silencio que no se purifica.
A microscopio se miran los besos en soledad...
escondidos entre las células que se maltratan
como un tumor que nunca sanará, tus besos.
Y el alma una sonrisa de heridas.
me diseccionan
con un bisturí de lágrimas.
Tengo los órganos vitales expuestos, exiliados
los pulmones en el cajón de tu ropa.
El hígado cerca de una flor amarilla
que no quisiera regar con mi sangre...
Un río de silencio que no se purifica.
A microscopio se miran los besos en soledad...
escondidos entre las células que se maltratan
como un tumor que nunca sanará, tus besos.
Y el alma una sonrisa de heridas.
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