Estoy cansada, cansada de saberte en otras manos,
robando años a mi vida,
bajo un reloj oxidado en el cajón de la nada.
El tiempo me asegura que han pasado mil días, mil noches y mil madrugadas...
Tan solo las ojeras del espejo y su triste mirada,
recuerdan siluetas ya casi olvidadas.
Estoy cansada, sí, de ser siempre almohada para el desconsuelo,
tristeza disfrazada de risa con un traje empolvado de recuerdos o
palabras animadas en un cómic escondiendo el desconsuelo.
Comienzo a notar que mis ojos se cierran,
debe de ser el comienzo de mi viaje al descanso.
Esta noche no habrá sueños convertidos en batallas
que me hagan despertar y alertarme en plena madrugada.
Esta noche...tan solo me gustaría alejarme del mundo mientras duermo,
y dejar de ser...
hasta despertarme mañana.
robando años a mi vida,
bajo un reloj oxidado en el cajón de la nada.
El tiempo me asegura que han pasado mil días, mil noches y mil madrugadas...
Tan solo las ojeras del espejo y su triste mirada,
recuerdan siluetas ya casi olvidadas.
Estoy cansada, sí, de ser siempre almohada para el desconsuelo,
tristeza disfrazada de risa con un traje empolvado de recuerdos o
palabras animadas en un cómic escondiendo el desconsuelo.
Comienzo a notar que mis ojos se cierran,
debe de ser el comienzo de mi viaje al descanso.
Esta noche no habrá sueños convertidos en batallas
que me hagan despertar y alertarme en plena madrugada.
Esta noche...tan solo me gustaría alejarme del mundo mientras duermo,
y dejar de ser...
hasta despertarme mañana.