El Arethra
Poeta recién llegado
Dislexia del lenguaje corporal
Mi mentón como la proa de una cruz
por las colinas lentas.
La osteoporosis de la luna
allá arriba en cada charco,
enfermando el aire en las cenizas,
al son de los tentáculos lustrosos.
Escritura de larva, una carta de amor
a mis manos perdidas.
De todo el tango, salones bajo el agua
con culebras enroscadas en los brazos,
y hundido el esternón en brujerías.
Calamidades para aquella fé pequeña,
de rezar con la boca del estómago
y mantener la luz a raya.
Las cosas buenas derrumbadas al azar:
un abrojal,
incendio rojo,
sin el día y sin la noche,
espantapájaros llorando con mi voz.
Mi mentón como la proa de una cruz
por las colinas lentas.
La osteoporosis de la luna
allá arriba en cada charco,
enfermando el aire en las cenizas,
al son de los tentáculos lustrosos.
Escritura de larva, una carta de amor
a mis manos perdidas.
De todo el tango, salones bajo el agua
con culebras enroscadas en los brazos,
y hundido el esternón en brujerías.
Calamidades para aquella fé pequeña,
de rezar con la boca del estómago
y mantener la luz a raya.
Las cosas buenas derrumbadas al azar:
un abrojal,
incendio rojo,
sin el día y sin la noche,
espantapájaros llorando con mi voz.