pablo javier
Poeta fiel al portal
Los caminos de la vida son insondables,
se metamorfosean en cada paso,
en cada amanecer, tras cada aurora,
y muchas veces aquello que nos deslumbra
termina siendo solo una falsa esperanza.
Se elevan "DIOSES" de la misma nada,
y se entierran por envidias pobres almas;
pero así es el camino que ve el eremita,
aquel que sabe que rodeado de gente,
en el mundo se encuentra sola su alma.
No a lugar a las quejas, aún mucho
menos a los enojos y falsas promesas,
si a lugar cuando aquel eremita,
ve que sus pasos poco a poco lo desvían
de una tierra árida llena de mentiras.
Eremita que se sabe solo y esforzado,
que no espera de los demás más de lo
que han dado, pues en ciertas tierras
la pobreza de espíritu campea solitaria
a diestra y siniestra sin reparos.
Solo un adiós expresado al viento,
para que llegue a aquellos que a querido;
y para aquellos que fueron esquivos,
solo el deseo de un buen camino, que
los lleve a encontrarse con ellos mismos.
Así como fantasmal figura se presentó,
de igual forma su figura se desvanece
pues sabe que nuevos caminos lo esperan,
el eremita no puede atarse a una posada,
solo al camino que lo lleva a su morada lejana.