Tu mejor que nadie sabes como queman las distancias
y el a veces saborear la cercanía de los fantasmas
y la lejanía del silencio -oh aquellos tristes himnos-
Vivir eternidades lejanas​
planos opuestos de la sinceridad o del amor
y sin embargo vivir la misma noche.
Las torres de babel siembran los campos de trigo nocturnos del alma.
Beber para olvidar
esperando renacer mañana,
dejando escapar las esperanzas
a cada campanada como otra cenicienta más.
Conocías mis fantasmas y yo a los tuyos.
y sí, quemamos las noches.
Hicimos honor al nombre de las musas,
por mucho que se posaran a fumar en la repisa de su ventana oscura.
Como nunca antes brotaron las llamas en la piel.
Y tras la triste noche crecieron como esqueletos las zarzas y las verjas.
Distancia y sangre eran su segundo nombre.
y el a veces saborear la cercanía de los fantasmas
y la lejanía del silencio -oh aquellos tristes himnos-
Vivir eternidades lejanas​
planos opuestos de la sinceridad o del amor
y sin embargo vivir la misma noche.
Las torres de babel siembran los campos de trigo nocturnos del alma.
Beber para olvidar
esperando renacer mañana,
dejando escapar las esperanzas
a cada campanada como otra cenicienta más.
Conocías mis fantasmas y yo a los tuyos.
y sí, quemamos las noches.
Hicimos honor al nombre de las musas,
por mucho que se posaran a fumar en la repisa de su ventana oscura.
Como nunca antes brotaron las llamas en la piel.
Y tras la triste noche crecieron como esqueletos las zarzas y las verjas.
Distancia y sangre eran su segundo nombre.
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