Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Succionado por el metro hendido y fantasmal,
sujeto a íconos y a rostros sombríos de placer mustio,
encorvado a través del pasadizo ronroneante,
desperdigado en espumosas migajas llegaste hasta
adonde el aire estoico se vuelve irrespirable,
hasta adonde el aliento es entrecortado por una imagen,
hasta adonde comprimiste con firmeza el propio y loco
corazón para sobrepasar el ansioso resquemor,
y a los jardines dorados adonde prefiguraste
aquel paisaje que intentó ser dueño del tiempo,
que en segundos herméticos se desvanece impasible
hasta que el nuevo ciclo retorne otra vez henchido
y asciendas por esas escaleras del mapa jeroglífico
para echar la única mirada a tus ojos desnudos de amor
y a esa amapola dormida junto a la sonrisa vacía...
sujeto a íconos y a rostros sombríos de placer mustio,
encorvado a través del pasadizo ronroneante,
desperdigado en espumosas migajas llegaste hasta
adonde el aire estoico se vuelve irrespirable,
hasta adonde el aliento es entrecortado por una imagen,
hasta adonde comprimiste con firmeza el propio y loco
corazón para sobrepasar el ansioso resquemor,
y a los jardines dorados adonde prefiguraste
aquel paisaje que intentó ser dueño del tiempo,
que en segundos herméticos se desvanece impasible
hasta que el nuevo ciclo retorne otra vez henchido
y asciendas por esas escaleras del mapa jeroglífico
para echar la única mirada a tus ojos desnudos de amor
y a esa amapola dormida junto a la sonrisa vacía...
Última edición: