A veces
no me siento yo
cuando te escribo poesías,
tal vez, desde aquellas convulsiones
nucleares y complicadas del primer verso
quedé así, marcado.
Desde que te conocí
me hiciste distinto e indistinto,
disperso por el espacio de la nada
y gran coleccionista de poemas
de bajo grado.
Dada mi existente
necesidad por mejorar,
por supuesto, nunca al predictivo y
poder poético del gran Martín Vera,
pero las musas nacen y se quedan
como señales de versos perdidos
finalmente encontrados.
no me siento yo
cuando te escribo poesías,
tal vez, desde aquellas convulsiones
nucleares y complicadas del primer verso
quedé así, marcado.
Desde que te conocí
me hiciste distinto e indistinto,
disperso por el espacio de la nada
y gran coleccionista de poemas
de bajo grado.
Dada mi existente
necesidad por mejorar,
por supuesto, nunca al predictivo y
poder poético del gran Martín Vera,
pero las musas nacen y se quedan
como señales de versos perdidos
finalmente encontrados.
Fidel Guerra, Oregon, Octubre, 28, 2020.