Limaris
Poeta recién llegado
Se me bifurcó el alma
en la simetría absoluta del sí o no,
sin lugar al muy útil quizás,
evasor de decisiones,
enmancipador de compromisos,
pasaporte a la zona gris.
Despojada del derecho
a la indecisión,
razón y corazón en pugna,
yo pensando, analizando,
¿No se supone que
el corazón apoye a la razón
como el codueño al dueño?
intromisiones estúpidas,
un poco más de tiempo
para la selección múltiple
de dos simples alternartivas.
Comenzó la lógica,
gran pensadora de todas las épocas,
disertadora de buenos argumentos
contra emociones desenfrenadas,
la escuché, las millas existen,
a pesar de su voz, sus letras negras,
las fotos (no sabes si de él).
La interrumpió la emoción,
revolucionaria de ideas,
detractora de masas,
oradora inigualable,
la sentí, no hay otra manera de amar
que no sea con libertad,
lo físico es cárcel, perdición,
el alma es ubicua,
la mente la transporta a su lado,
él te percibe, no necesita tu carne.
Ninguno ganó la disyuntiva,
hubo consentimiento mutuo.
Es lógico amarte.
en la simetría absoluta del sí o no,
sin lugar al muy útil quizás,
evasor de decisiones,
enmancipador de compromisos,
pasaporte a la zona gris.
Despojada del derecho
a la indecisión,
razón y corazón en pugna,
yo pensando, analizando,
¿No se supone que
el corazón apoye a la razón
como el codueño al dueño?
intromisiones estúpidas,
un poco más de tiempo
para la selección múltiple
de dos simples alternartivas.
Comenzó la lógica,
gran pensadora de todas las épocas,
disertadora de buenos argumentos
contra emociones desenfrenadas,
la escuché, las millas existen,
a pesar de su voz, sus letras negras,
las fotos (no sabes si de él).
La interrumpió la emoción,
revolucionaria de ideas,
detractora de masas,
oradora inigualable,
la sentí, no hay otra manera de amar
que no sea con libertad,
lo físico es cárcel, perdición,
el alma es ubicua,
la mente la transporta a su lado,
él te percibe, no necesita tu carne.
Ninguno ganó la disyuntiva,
hubo consentimiento mutuo.
Es lógico amarte.