maxmaniaco
Poeta asiduo al portal
Solo y confundido en el reposo de los santos
con astillas de sal clavadas en mi pecho
derritiendo los sueños de los pobres
celebré el aniversario de la zarza.
Escondiendo mi enfermedad entre palabras
tu figura
Enredados en un silencio
fulminamos las horas extendiendo los segundos
y los capiteles dormidos
Enloqueciendo de este lado del espejo
un profundo miedo oprime mis latidos
un profundo miedo recita en mis oídos
un profundo miedo que ciega tus caprichos.
Se levanta una cadena de juramentos
y muere un salmón en la ventana
agoniza tu velo en la cornisa
y mis dedos
Santiago, Pedro y Juan
A la orilla de un suspiro
contemplé el amanecer de una calandria
y cantando, un sol dormido
vino a confesarme el pecado de las flores.
Salieron del monte las ranas
y sus bellezas atormentaron a las palomas
sentí la risa de un soplete en la nuca
y una sombrilla me murmuró el abecedario.
con astillas de sal clavadas en mi pecho
derritiendo los sueños de los pobres
celebré el aniversario de la zarza.
Escondiendo mi enfermedad entre palabras
tu figura
se refugió de mis espaldas.
fulminamos las horas extendiendo los segundos
y los capiteles dormidos
desterraron mi corazón mordido.
Enloqueciendo de este lado del espejo
un profundo miedo oprime mis latidos
un profundo miedo recita en mis oídos
un profundo miedo que ciega tus caprichos.
Se levanta una cadena de juramentos
y muere un salmón en la ventana
agoniza tu velo en la cornisa
y mis dedos
son incapaces de ejecutar una caricia.
se reparten fieles
como a cartones de una baraja.
contemplé el amanecer de una calandria
y cantando, un sol dormido
vino a confesarme el pecado de las flores.
Salieron del monte las ranas
y sus bellezas atormentaron a las palomas
sentí la risa de un soplete en la nuca
y una sombrilla me murmuró el abecedario.