Eban Fems Cid
Poeta fiel al portal
Atrapada entre redes de un lila eléctrico y fantasmal,
te deslizas intangible como rocío de luna,
mientras cada partícula del firmamento se detiene a ver
la belleza oscura de tu majestad estrellada.
Como un horizonte de cristales azules y rojos,
tus ojos deslumbran la materia más oscura.
Se comba la luz ante la gravedad de tu belleza,
como ríos fluye el magnetismo para rozar tu gloria.
Entre anillos de hielo eterno están tus finos dedos
y tu cabello es como una nebulosa.
Eres danza de gravedad en espiral,
órbita imposible donde todo cae y nace.
Los planetas murmuran tu nombre en silencio,
y cada átomo en el vacío vibra si te nombra.
Tu aliento, viento solar que modela galaxias,
y tu silencio… el ruido de fondo del universo.
Ni siquiera la entropía quiere acabar de conocerte,
el frío y el calor se juntan para verte.
No hay tiempo ni espacio que quiera interponerse
entre los latidos de tu corazón que bombea el éter.
te deslizas intangible como rocío de luna,
mientras cada partícula del firmamento se detiene a ver
la belleza oscura de tu majestad estrellada.
Como un horizonte de cristales azules y rojos,
tus ojos deslumbran la materia más oscura.
Se comba la luz ante la gravedad de tu belleza,
como ríos fluye el magnetismo para rozar tu gloria.
Entre anillos de hielo eterno están tus finos dedos
y tu cabello es como una nebulosa.
Eres danza de gravedad en espiral,
órbita imposible donde todo cae y nace.
Los planetas murmuran tu nombre en silencio,
y cada átomo en el vacío vibra si te nombra.
Tu aliento, viento solar que modela galaxias,
y tu silencio… el ruido de fondo del universo.
Ni siquiera la entropía quiere acabar de conocerte,
el frío y el calor se juntan para verte.
No hay tiempo ni espacio que quiera interponerse
entre los latidos de tu corazón que bombea el éter.