Ay dolor, que llegas de a fuera,
y dentro de mi te asientas,
como paloma mensajera,
cuando de su duro viaje regresa.
Quisiera perdonarte, pero no puedo,
cada puñal en la espalda, sigue siendo
más viejo.
Ay dolor, que grande mi pena,
que simplificado mi sufrimiento,
déjame, besar tus labios,
ser seda para tu cuerpo.
Mal tiempo he hallado,
para amar en mi destierro,
susurrando al viento palabras,
que me desgarran por dentro.
Ay dolor, que silenciosa tu presencia,
que largo tu acompañamiento,
vete de mi lado inseguro, que del otro
estoy contento.
y dentro de mi te asientas,
como paloma mensajera,
cuando de su duro viaje regresa.
Quisiera perdonarte, pero no puedo,
cada puñal en la espalda, sigue siendo
más viejo.
Ay dolor, que grande mi pena,
que simplificado mi sufrimiento,
déjame, besar tus labios,
ser seda para tu cuerpo.
Mal tiempo he hallado,
para amar en mi destierro,
susurrando al viento palabras,
que me desgarran por dentro.
Ay dolor, que silenciosa tu presencia,
que largo tu acompañamiento,
vete de mi lado inseguro, que del otro
estoy contento.
::
::