Carrizo Pacheco
Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
Dolor amante
Yo no sé por qué me duele escribirte,
¡oh!, mi blanca doncella de la luna,
aroma, cuerpo y alma de mi anhelo.
Criatura, aún ignoras que te acunas
en el hálito fresco de este cielo.
Misteriosa silueta de una sombra
que es lumbre incandescente de mi vida,
aunque te debo todo se te olvida
que debes presentir mis sentimientos
escritos por amor, no por poeta,
con palabras que no se roba el viento
y que quieren llegar hasta una meta:
conquistarte, no darte por perdida,
aunque menos añora quien no olvida.
Melodía de amor, sutil murmullo,
te canto con la letra que me inspiras
y así, siempre en mi pecho fiel te arrullo,
por más que no me sientes, ni me miras...
Sé bien que se te ha puesto por delante
tu sino que es quien marca la distancia,
y no he de destruir lo que sea tuyo
aunque ello me haga añicos la esperanza.
Tan sólo te diré así, de lejos,
que de mi vida eres lo interesante,
y que has de ser la flor de mi cortejo
cuando me mate este dolor amante...
cuando me mate... este dolor... amante...
Ariel Carrizo Pacheco
20 de enero de 1.994.
Yo no sé por qué me duele escribirte,
¡oh!, mi blanca doncella de la luna,
aroma, cuerpo y alma de mi anhelo.
Criatura, aún ignoras que te acunas
en el hálito fresco de este cielo.
Misteriosa silueta de una sombra
que es lumbre incandescente de mi vida,
aunque te debo todo se te olvida
que debes presentir mis sentimientos
escritos por amor, no por poeta,
con palabras que no se roba el viento
y que quieren llegar hasta una meta:
conquistarte, no darte por perdida,
aunque menos añora quien no olvida.
Melodía de amor, sutil murmullo,
te canto con la letra que me inspiras
y así, siempre en mi pecho fiel te arrullo,
por más que no me sientes, ni me miras...
Sé bien que se te ha puesto por delante
tu sino que es quien marca la distancia,
y no he de destruir lo que sea tuyo
aunque ello me haga añicos la esperanza.
Tan sólo te diré así, de lejos,
que de mi vida eres lo interesante,
y que has de ser la flor de mi cortejo
cuando me mate este dolor amante...
cuando me mate... este dolor... amante...
Ariel Carrizo Pacheco
20 de enero de 1.994.
Última edición: