Abrahám Emilio
Emilio.
Tumultos que extorsionan
al descanso eterno...
semejante al infierno
que la vida nos castiga...
nos mira a los ojos y bajamos
el rostro, mirando los zapatos,
pensando en lo mundano
y será cuando muramos...
El escozor en medio de la metamorfosis
se incauta del ajeno corazón,
machacando con su hipnosis
trivialmente la compasión...
ni entrado en años ni doncel,
el erguido y fuerte, es por ello talud,
se relaja en flores de abedul
que caen como hojas de papel...
ni el adonis, ni la hermosura
merecen tal castigo,
opuesto al japones "kigo"
del "haiku" que embellecen su tesitura ...
odio y amor... ¡copartícipe!,
que copa nuestro andar
y la vida como premio se ha de llevar,
llevándose la vida y melanina ¡partícipe!...
En la cabeza está esa presión
por falta de amor... ¡¡sufrimiento!!,
el alma dolida y en fermento,
culpable es... ¡¡el dolor de corazón!!
................................................................................................................................
© Todos los derechos reservados APDAYC-PERU 2016
Queda prohibida la copia de esta poesía, solo será puesta en exhibición para su lectura.
Anthony Acosta Pérez