DOLOR DE ESPOSA
Mi único sueño,
quizás el último sueño
antes de los amaneceres bellos ,
era ser esposa y señora
hasta el fin de la vida
del amor que quise tanto
y no fue así,señor.
Todas mis esperanzas
de querer a mi hombre,
todas las ilusiones de tenerte a mi lado por siempre
fueron sombras,
mantos de sombras que ni en el último sueño
fueron sombras ,
sombras de espejos desvanecidas
en el mejor canto del alba,
y aun en las mejores soledades,
lo miraba y no lo sentía,
lo escuchaba y no lo entendía,
miraba caminar su paso de señor
al nido de amor,
pero ya no era, señor.
Es otro señor,
en el verso de una balada de amor que ya no recuerdo.
Y como los sollozos de los moribundos
lloré en las tardes tristes
contemplando el jardín del amor
que no germinó.
Ahora mi corazón esta ebrio
de caminar por un nuevo sendero de felicidad,
al entender la perfecta soledad
que me acompaña con alas abiertas
para otro amor, señor.
Luecamon,
Mi único sueño,
quizás el último sueño
antes de los amaneceres bellos ,
era ser esposa y señora
hasta el fin de la vida
del amor que quise tanto
y no fue así,señor.
Todas mis esperanzas
de querer a mi hombre,
todas las ilusiones de tenerte a mi lado por siempre
fueron sombras,
mantos de sombras que ni en el último sueño
fueron sombras ,
sombras de espejos desvanecidas
en el mejor canto del alba,
y aun en las mejores soledades,
lo miraba y no lo sentía,
lo escuchaba y no lo entendía,
miraba caminar su paso de señor
al nido de amor,
pero ya no era, señor.
Es otro señor,
en el verso de una balada de amor que ya no recuerdo.
Y como los sollozos de los moribundos
lloré en las tardes tristes
contemplando el jardín del amor
que no germinó.
Ahora mi corazón esta ebrio
de caminar por un nuevo sendero de felicidad,
al entender la perfecta soledad
que me acompaña con alas abiertas
para otro amor, señor.
Luecamon,