Dos pulgadas de angustia crecieron,
es necesario saber que las agujas siguieron pinchando
para poder esperar de nuevo
el doloroso amotinamiento.
Un teléfono que suena
un alma que espera
un chorro de angustia
colgar
La misma historia mil veces,
dependencia maldita
de tener que lidiar con mi propia
masa que trata de desprenderse
de lo etéreo .
Caprichosamente mi mente,
como cosa rara
me dicta la guerra
y yo, obedientemente,
caigo trastornado, lesionado,
ultrajado, lastimado,
por tu masa lejana redundante,
por tus oídos sordos
por tus palabras imberbes.
Yo soy el niño ahora,
el mismo que nació en aquel
hospital sin progenitor
es necesario saber que las agujas siguieron pinchando
para poder esperar de nuevo
el doloroso amotinamiento.
Un teléfono que suena
un alma que espera
un chorro de angustia
colgar
La misma historia mil veces,
dependencia maldita
de tener que lidiar con mi propia
masa que trata de desprenderse
de lo etéreo .
Caprichosamente mi mente,
como cosa rara
me dicta la guerra
y yo, obedientemente,
caigo trastornado, lesionado,
ultrajado, lastimado,
por tu masa lejana redundante,
por tus oídos sordos
por tus palabras imberbes.
Yo soy el niño ahora,
el mismo que nació en aquel
hospital sin progenitor