daniel amaya
Poeta fiel al portal
La paz ahora es oscura,
no hay luz en caminos próximos,
el dolor crece en la razón
como esporas que revientan al viento.
Adiós dice la golondrina,
y el cielo se enlaza
a ojos tristes,
lejos en caminos lúgubres
cuerpos otoñales
se despiden perdidos,
nada será igual…
Y en el fin
se pierden espejos,
las hojas caídas
en la entrada del pasado,
abren ventanas hacia el océano
interrumpido por huracanes.
Habían flores en el pasado,
hoy no veo,
no más,
el sol ha llegado tarde.
Donde había amor,
el cielo está sin tierra,
una terrible burbuja,
de un prisionero perpetuo.
Dejar de sentir
ocasiona ceguera,
el tiempo suele ser visible
como aguaceros alimentándose,
una piedra abriendo caminos
entre las aguas,
el corazón se siente
sin faros en la oscuridad.
Hay invierno
nada más...
una pequeña flor se abre camino
entre el frío,
y el vacío trae ráfagas voraces
el camino lleva a los ríos a encontrarse,
en la puesta del sol,
como el alma pasando por túneles…
no hay luz en caminos próximos,
el dolor crece en la razón
como esporas que revientan al viento.
Adiós dice la golondrina,
y el cielo se enlaza
a ojos tristes,
lejos en caminos lúgubres
cuerpos otoñales
se despiden perdidos,
nada será igual…
Y en el fin
se pierden espejos,
las hojas caídas
en la entrada del pasado,
abren ventanas hacia el océano
interrumpido por huracanes.
Habían flores en el pasado,
hoy no veo,
no más,
el sol ha llegado tarde.
Donde había amor,
el cielo está sin tierra,
una terrible burbuja,
de un prisionero perpetuo.
Dejar de sentir
ocasiona ceguera,
el tiempo suele ser visible
como aguaceros alimentándose,
una piedra abriendo caminos
entre las aguas,
el corazón se siente
sin faros en la oscuridad.
Hay invierno
nada más...
una pequeña flor se abre camino
entre el frío,
y el vacío trae ráfagas voraces
el camino lleva a los ríos a encontrarse,
en la puesta del sol,
como el alma pasando por túneles…
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