• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Don Benito

musador

esperando...
El pasado mes de enero
hanse cumplido cien años
de que dejó los estaños
Benito Pérez Galdós.
Con su mirada de lince
que usaba de catalejo,
la perdió ya siendo viejo,
¡ay, cuántas cosas que vió!

La sociedad de su tiempo
con pormenor la describe
escudriñando el aljibe
de las charlas de café,
sin esquivarle tampoco
los ojos a los secretos,
tan solo para indiscretos,
de la vida de burdel.

Una red de personajes
tramada con gran cuidado
nos lleva de lado a lado
por las calles de Madrid:
espiando va por las ferias,
las casitas y casonas,
a doncellas regalonas
y caballeros de lid.

La umbra de los conventos
no la trata con lisonjas,
la dulzura de las monjas
la pinta con gusto a hiel.
Y si de curas escribe
con ironía se ensaña,
con la lengua se da maña
para ser hasta cruel.

La ilusión del matrimonio
la cuenta de cuerpo entero,
se detiene con esmero
en toda su realidad:
la doméstica miseria,
encantos de la mentira,
hipocresía en la ira
ante la infidelidad.

El elogio de su lengua
vale capítulo aparte:
aquí se ve todo el arte
que lucía nuestro autor.
Una riqueza asombrosa
despliega en las descripciones,
dejándonos sus lecciones
del verbo del narrador.

Decires del madrileño
de esos tiempos agitados
nos dejó aquí registrados
con su afilado cincel:
una muestra de coraje
en toda literatura
dar cuenta de la hermosura
de la lengua en forma fiel.

Ya terminando este elogio
yo quisiera confesarme,
vine tarde a desasnarme
en esta lectura hoy:
me fui a examen en la escuela
por no tenerlo leído,
el pecado cometido
lo pago con lo que soy.

Nota. Los comentarios son sobre la monumental novela de Galdós «Fortunata y Jacinta», que marca un antes y un después en el realismo literario.
 
Última edición:
El pasado mes de enero
hanse cumplido cien años
de que dejó los estaños
Benito Pérez Galdós.
Con su mirada de lince
que usaba de catalejo,
la perdió ya siendo viejo,
¡ay, cuántas cosas que vió!

La sociedad de su tiempo
con pormenor la describe
escudriñando el aljibe
de las charlas de café,
sin esquivarle tampoco
los ojos a los secretos,
tan solo para indiscretos,
de la vida de burdel.

Una red de personajes
tramada con gran cuidado
nos lleva de lado a lado
por las calles de Madrid
espiando por los mercados,
las casitas y casonas,
a doncellas regalonas
y caballeros de lid.

La umbra de los conventos
no la trata con lisonjas,
la dulzura de las monjas
la pinta con gusto a hiel.
Y si de curas escribe
con su ironía se ensaña,
con la lengua se da maña
para ser hasta cruel.

La ilusión del matrimonio
la cuenta de cuerpo entero,
se detiene con esmero
en toda su realidad:
miserias de lo doméstico,
encantos de la mentira,
hipocresía en la ira
ante la infidelidad.

El elogio del lenguaje
vale capítulo aparte:
aquí se ve todo el arte
que lucía nuestro autor.
Una riqueza asombrosa
despliega en las descripciones,
dejándonos sus lecciones
del verbo del narrador.

Decires del madrileño
de esos tiempos agitados
nos dejó aquí registrados
con su afilado cincel:
una muestra de coraje
en toda literatura
dar cuenta de la hermosura
de la lengua en forma fiel.

Ya terminando este elogio
yo quisiera confesarme,
vine tarde a desasnarme
en esta lectura hoy:
en la escuela me fui a examen
por no tenerlo leído,
el pecado cometido
lo pago con lo que soy.
No te des tan duro. Eres de los que más se ha dedicado a aprender y a enseñar.
Y no sólo las monjas deberían ser tratadas sin lisonjas ;)
Un abrazo, Jorge.
 
No te des tan duro. Eres de los que más se ha dedicado a aprender y a enseñar.
Y no sólo las monjas deberían ser tratadas sin lisonjas ;)
Un abrazo, Jorge.
Realmente lamento mucho haber llegado tan tarde a esta obra: me abrió una ventana nueva en mi concepto de literatura. Hay pocas obras que me hayan impactado tanto.
En cuanto a las lisonjas... bien sabes lo que pienso al respecto.

abrazo
Jorge
 
Los comentarios son sobre la monumental novela de Galdós «Fortunata y Jacinta», que marca un antes y un después en el realismo literario.


Sí, yo también lo creo. Junto a La Regenta de Clarín supone un hito fascinante de esa corriente decimonónica.
También yo he incursionado en la figura del canario en este foro aunque de manara tangencial y en clave de reseña anecdótica.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/anecdotario-infame-de-la-villa-y-corte.606479/

Un abrazo.
 
Sí, yo también lo creo. Junto a La Regenta de Clarín supone un hito fascinante de esa corriente decimonónica.
También yo he incursionado en la figura del canario en este foro aunque de manara tangencial y en clave de reseña anecdótica.

http://www.mundopoesia.com/foros/temas/anecdotario-infame-de-la-villa-y-corte.606479/

Un abrazo.
Sí, ya había leído hace tiempo tu anecdotario. Personaje interesante, además de escritor singular, este Galdós. Una época fundacional la de la primera república y la de Alfonso, sin duda.
gracias y abrazo
Jorge
 
Sí, ya había leído hace tiempo tu anecdotario. Personaje interesante, además de escritor singular, este Galdós. Una época fundacional la de la primera república y la de Alfonso, sin duda.
gracias y abrazo
Jorge


¿ Interesante? Ambigua y parva calificación. Ni siquiera Tolstoi le hizo sombra. Sus Episodios Nacionales lo consagran como uno de los mejores literatos de la Historia por más que yo lo haya rememorado en una anecdota pedestre. Mi anecdotario requería la chanza en un episodio que se me antoja divertido.
Es solo hablar por hablar, Jorge, sé que lo admiras tanto como yo.

Otro para ti.
 
Última edición:
El pasado mes de enero
hanse cumplido cien años
de que dejó los estaños
Benito Pérez Galdós.
Con su mirada de lince
que usaba de catalejo,
la perdió ya siendo viejo,
¡ay, cuántas cosas que vió!

La sociedad de su tiempo
con pormenor la describe
escudriñando el aljibe
de las charlas de café,
sin esquivarle tampoco
los ojos a los secretos,
tan solo para indiscretos,
de la vida de burdel.

Una red de personajes
tramada con gran cuidado
nos lleva de lado a lado
por las calles de Madrid:
espiando va por las ferias,
las casitas y casonas,
a doncellas regalonas
y caballeros de lid.

La umbra de los conventos
no la trata con lisonjas,
la dulzura de las monjas
la pinta con gusto a hiel.
Y si de curas escribe
con ironía se ensaña,
con la lengua se da maña
para ser hasta cruel.

La ilusión del matrimonio
la cuenta de cuerpo entero,
se detiene con esmero
en toda su realidad:
la doméstica miseria,
encantos de la mentira,
hipocresía en la ira
ante la infidelidad.

El elogio de su lengua
vale capítulo aparte:
aquí se ve todo el arte
que lucía nuestro autor.
Una riqueza asombrosa
despliega en las descripciones,
dejándonos sus lecciones
del verbo del narrador.

Decires del madrileño
de esos tiempos agitados
nos dejó aquí registrados
con su afilado cincel:
una muestra de coraje
en toda literatura
dar cuenta de la hermosura
de la lengua en forma fiel.

Ya terminando este elogio
yo quisiera confesarme,
vine tarde a desasnarme
en esta lectura hoy:
me fui a examen en la escuela
por no tenerlo leído,
el pecado cometido
lo pago con lo que soy.

Nota. Los comentarios son sobre la monumental novela de Galdós «Fortunata y Jacinta», que marca un antes y un después en el realismo literario.


J.
¿Qué puedo decir que no suene a lisonja si no a transparente verdad?.
Realmente he disfrutado de leer estas octavas en donde describes con precisión y de manera fluida la estupenda obra de Benito Pèrez Galdòs.
Recibe mi humilde admiración y mi cariño inmenso.
Ana
 
J.
¿Qué puedo decir que no suene a lisonja si no a transparente verdad?.
Realmente he disfrutado de leer estas octavas en donde describes con precisión y de manera fluida la estupenda obra de Benito Pèrez Galdòs.
Recibe mi humilde admiración y mi cariño inmenso.
Ana
Gracias, Anita. Te cuento que, aparte de leer la novela, estoy viendo una hermosa serie filmada bajo la dirección de Mario Camus, adaptación de la novela. La reconstrucción de época es algo digno de verse, amén del desafío que significa interpretar una obra de tanta enjundia. Está en libre disposición en rtve.es.

Me gusta esta forma, la octavilla aguda, que veo basada en principios arquitectónicos diferentes a los usuales en la construcción de estrofas. Me he permitido seguir el ejemplo de Espronceda, tolerando alguna rima no consonante entre las agudas(creo que Espronceda consideraba equivalentes la asonante y la consonante en el caso de las agudas, lo que a mi oído no le repugna).

abrazote
J.
 
Última edición:
El pasado mes de enero
hanse cumplido cien años
de que dejó los estaños
Benito Pérez Galdós.
Con su mirada de lince
que usaba de catalejo,
la perdió ya siendo viejo,
¡ay, cuántas cosas que vió!

La sociedad de su tiempo
con pormenor la describe
escudriñando el aljibe
de las charlas de café,
sin esquivarle tampoco
los ojos a los secretos,
tan solo para indiscretos,
de la vida de burdel.

Una red de personajes
tramada con gran cuidado
nos lleva de lado a lado
por las calles de Madrid:
espiando va por las ferias,
las casitas y casonas,
a doncellas regalonas
y caballeros de lid.

La umbra de los conventos
no la trata con lisonjas,
la dulzura de las monjas
la pinta con gusto a hiel.
Y si de curas escribe
con ironía se ensaña,
con la lengua se da maña
para ser hasta cruel.

La ilusión del matrimonio
la cuenta de cuerpo entero,
se detiene con esmero
en toda su realidad:
la doméstica miseria,
encantos de la mentira,
hipocresía en la ira
ante la infidelidad.

El elogio de su lengua
vale capítulo aparte:
aquí se ve todo el arte
que lucía nuestro autor.
Una riqueza asombrosa
despliega en las descripciones,
dejándonos sus lecciones
del verbo del narrador.

Decires del madrileño
de esos tiempos agitados
nos dejó aquí registrados
con su afilado cincel:
una muestra de coraje
en toda literatura
dar cuenta de la hermosura
de la lengua en forma fiel.

Ya terminando este elogio
yo quisiera confesarme,
vine tarde a desasnarme
en esta lectura hoy:
me fui a examen en la escuela
por no tenerlo leído,
el pecado cometido
lo pago con lo que soy.

Nota. Los comentarios son sobre la monumental novela de Galdós «Fortunata y Jacinta», que marca un antes y un después en el realismo literario.



Querido Jorge: Siempre me resultaron enriquecedores tus poemas con referencias culturales, dónde además de dejarnos muestras de tu buen hacer poético, nos llevas a la lecturas en las que, en ocasiones, me zambullía por primera vez, al menos de manera consciente.
No es el caso que me ha ocurrido con este autor nuestro, canario, pero es cierto que hay miradas distintas cuando nos hacemos grandes y volvemos a un mismo paisaje y lo redescubrimos.

Gracias por compartirnos tu entusiasmo y por la honestidad con que abordas este tardío descubrimiento.

Ya terminando este elogio
yo quisiera confesarme,
vine tarde a desasnarme
en esta lectura hoy:
me fui a examen en la escuela
por no tenerlo leído,
el pecado cometido
lo pago con lo que soy.

Un abrazo con mi admiración de siempre, aunque bien sé el rechazo que tienes al elogio y la alabanza.
Isabel
 
Querido Jorge: Siempre me resultaron enriquecedores tus poemas con referencias culturales, dónde además de dejarnos muestras de tu buen hacer poético, nos llevas a la lecturas en las que, en ocasiones, me zambullía por primera vez, al menos de manera consciente.
No es el caso que me ha ocurrido con este autor nuestro, canario, pero es cierto que hay miradas distintas cuando nos hacemos grandes y volvemos a un mismo paisaje y lo redescubrimos.

Gracias por compartirnos tu entusiasmo y por la honestidad con que abordas este tardío descubrimiento.

Ya terminando este elogio
yo quisiera confesarme,
vine tarde a desasnarme
en esta lectura hoy:
me fui a examen en la escuela
por no tenerlo leído,
el pecado cometido
lo pago con lo que soy.

Un abrazo con mi admiración de siempre, aunque bien sé el rechazo que tienes al elogio y la alabanza.
Isabel

Cuando estaba en la secundaria detestaba la historia; quizás por eso me resistí a leer «Trafalgar», de Galdós, que figuraba desgraciadamente como lectura obligatoria... Después, con la militancia política, aprendí a apreciar la historia. En cualquier caso, mi cultura es bastante dispersa; si bien he leído bastante, no lo hice en forma sistemática, y tengo varios enormes agujeros como el que confieso. En los últimos años leo sobre todo ensayos, con lo que estoy además bastante desactualizado en narrativa.

gracias y abrazo, querida Isabel
Jorge
 
Gracias, Anita. Te cuento que, aparte de leer la novela, estoy viendo una hermosa serie filmada bajo la dirección de Mario Camus, adaptación de la novela. La reconstrucción de época es algo digno de verse, amén del desafío que significa interpretar una obra de tanta enjundia. Está en libre disposición en rtve.es.

Me gusta esta forma, la octavilla aguda, que veo basada en principios arquitectónicos diferentes a los usuales en la construcción de estrofas. Me he permitido seguir el ejemplo de Espronceda, tolerando alguna rima no consonante entre las agudas(creo que Espronceda consideraba equivalentes la asonante y la consonante en el caso de las agudas, lo que a mi oído no le repugna).

abrazote
J.

J.
Me ha gustado tanto esta octavilla y el tema de las rimas no consonante entre las agudas la hace muy especial. Estoy buscando un tema para escribir con este marco.
Además te comento que encontrè la serie en rtve. es y ya estoy viendo el primer capítulo, gracias por compartirme, està muy interesante y me ha gustado que los diàlogos se reflejan en la parte derecha de la pantalla.
Un abrazote
Ana
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba