[MUSICA][MUSICA][/MUSICA]Don Emílio,
maestro, de entre los curas,
teatrero y titiritero,
nos dejaste a oscuras,
cuando en mi tintero,
solo quedan nostalgias..
Gracias a ti,
aprendí, a conjugar,
el verbo jugar.
En tus clases,
no existía el bostezo,
ni las riñas, ni el rezo.
Domador,
con zapatones de payaso,
estas fieras,
pasaron de leones a gatos.
no importaba estudiar,
torcido, ni derecho,
podemos mentir y jurar,
que somos de provecho,
aunque nos la dan...
Sabio,
de entre los sabios,
esta vez no sabias,
lo que te venia,
un cáncer de esos,
que te traspasa,
hasta los huesos.
Estuviste,
enamorado de la vida,
hasta que apareció,
la mujer mas celosa,
y te llevo con ella,
al barrio, que hay,
detrás de la luna...
Te fuiste con esa mujer,
llamada muerte,
maestro, que tengas suerte....
( Dedicada a Don Emilio Gazo Garcia,
maestro de literatura, y sobretodo, maestro de la vida)[/MUSICA]
maestro, de entre los curas,
teatrero y titiritero,
nos dejaste a oscuras,
cuando en mi tintero,
solo quedan nostalgias..
Gracias a ti,
aprendí, a conjugar,
el verbo jugar.
En tus clases,
no existía el bostezo,
ni las riñas, ni el rezo.
Domador,
con zapatones de payaso,
estas fieras,
pasaron de leones a gatos.
no importaba estudiar,
torcido, ni derecho,
podemos mentir y jurar,
que somos de provecho,
aunque nos la dan...
Sabio,
de entre los sabios,
esta vez no sabias,
lo que te venia,
un cáncer de esos,
que te traspasa,
hasta los huesos.
Estuviste,
enamorado de la vida,
hasta que apareció,
la mujer mas celosa,
y te llevo con ella,
al barrio, que hay,
detrás de la luna...
Te fuiste con esa mujer,
llamada muerte,
maestro, que tengas suerte....
( Dedicada a Don Emilio Gazo Garcia,
maestro de literatura, y sobretodo, maestro de la vida)[/MUSICA]