Ivdel Rivera
Poeta recién llegado
Ah! Que doña Gertrudis
señora sin igual
bueno mas bien señorita
si no la quieres enfadar
De mañana te la encuentras
con tubos en la cabeza
pijama con bata de ovejas
y pantuflas coquetas
Así sale a la calle de madrugada
a lavar la entrada de su casa
coquetear con el de la leche
y con todo aquel que pasa
Ya más tarde ella se arregla
su pelo rizado horas alborotara
bien lo lograría una descarga eléctrica
así no tardaría tanto tiempo
en peinar esa melena
En la cara maquillaje cual mascara
las mejillas dos bolas rosadas
los labios rojo, rojo sangre
y para rematar parpados verde pistache
Vestido floral, tacos tan altos
que sus piernas hacen tambalear
camina contoneando sus caderas
cual miss universo en pasarela
Todos su edad preguntan ya
calculando cincuenta o mas
ella dice treinta y tantos
y a una dama no se pregunta la edad
Nunca faltan reuniones en su casa
según para el cafecito tomar
no son mas que excusas
chismes quiere intercambiar
Ah! Que doña Gertrudis
señora intentando enamorar
perdón, señorita
no me vaya usted a golpear.
señora sin igual
bueno mas bien señorita
si no la quieres enfadar
De mañana te la encuentras
con tubos en la cabeza
pijama con bata de ovejas
y pantuflas coquetas
Así sale a la calle de madrugada
a lavar la entrada de su casa
coquetear con el de la leche
y con todo aquel que pasa
Ya más tarde ella se arregla
su pelo rizado horas alborotara
bien lo lograría una descarga eléctrica
así no tardaría tanto tiempo
en peinar esa melena
En la cara maquillaje cual mascara
las mejillas dos bolas rosadas
los labios rojo, rojo sangre
y para rematar parpados verde pistache
Vestido floral, tacos tan altos
que sus piernas hacen tambalear
camina contoneando sus caderas
cual miss universo en pasarela
Todos su edad preguntan ya
calculando cincuenta o mas
ella dice treinta y tantos
y a una dama no se pregunta la edad
Nunca faltan reuniones en su casa
según para el cafecito tomar
no son mas que excusas
chismes quiere intercambiar
Ah! Que doña Gertrudis
señora intentando enamorar
perdón, señorita
no me vaya usted a golpear.