G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal

¿Quién te puso esas cadenas
y te sembró de nostalgia?
¿Qué mano fue la carcelera?
¿Qué flor robó tu fragancia?
Si camino, es a tu vera,
por donde crecen los trigales…
Ya no es verde la vereda,
aunque roja siga la sangre.
¿Qué importa que no me tengas,
si en ti conservas la llave?
¡Te conocen todas mis puertas
y te aman todas mis calles!
¿Qué sueño te hizo recordarme?
¿Qué luz te regaló mi estrella?
¿Qué mirada fue la causante
de dibujarte siempre bella?
Si camino, es a tu vera,
por donde crecen los trigales…
Y lo hago a mi manera,
aunque me guíen las señales.
Toda una vida entera,
se contiene en un instante.
Estrecha parece la senda
para todo gran caminante.
G.S.A.
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