Luis Delgado
Poeta recién llegado
Ese día decidí aventurarme
Y navegar a lo que vislumbrara la vista
Sentir el aire áspero del desconcierto
Y abrir mis brazos a la salina brisa
Dure mil años viajando sin rumbo
Pero la esperanza marcaba el horizonte
Zarpe de islas sin lienzos al mundo
Y en los ocasos aun me pregunto
Soy una sombra o el niño torpe?
Días enteros anclado a la suerte
Y esas tormentas cantaban la muerte
Las lúgubres nubes adornaban las alturas
Y en mi vacilaba la estúpida duda
Imperante la negra inexactitud
Descargue en falsos muelles
A la deriva rondaba cansado
Y la corriente me arrastraba entre remolinos
Cegado por la neblina de la melancolía
Vislumbre un lugar nunca visto
El mar entero se vistió de calma
Mas la confusa oscuridad me abatía
No lo supe en ese instante
Y la razón salió avante
Escuche voces y melodías,
Se inundaba la imaginación
Caí abatido de rodillas
No era cierto, no era posible, había llegado a tu corazón
Tantos amaneceres en tu búsqueda
Y un sinfín de desvaríos en la ruta
Fui llegando poco a poco
Mas alejándome de la gruta
Tome los soles en el fondo
Y en tu orilla escuchando el canto
Me percate de que eres tú
El lugar donde desembarco
Luis Lucho Delgado cascante
16 de noviembre del 2009
Y navegar a lo que vislumbrara la vista
Sentir el aire áspero del desconcierto
Y abrir mis brazos a la salina brisa
Dure mil años viajando sin rumbo
Pero la esperanza marcaba el horizonte
Zarpe de islas sin lienzos al mundo
Y en los ocasos aun me pregunto
Soy una sombra o el niño torpe?
Días enteros anclado a la suerte
Y esas tormentas cantaban la muerte
Las lúgubres nubes adornaban las alturas
Y en mi vacilaba la estúpida duda
Imperante la negra inexactitud
Descargue en falsos muelles
A la deriva rondaba cansado
Y la corriente me arrastraba entre remolinos
Cegado por la neblina de la melancolía
Vislumbre un lugar nunca visto
El mar entero se vistió de calma
Mas la confusa oscuridad me abatía
No lo supe en ese instante
Y la razón salió avante
Escuche voces y melodías,
Se inundaba la imaginación
Caí abatido de rodillas
No era cierto, no era posible, había llegado a tu corazón
Tantos amaneceres en tu búsqueda
Y un sinfín de desvaríos en la ruta
Fui llegando poco a poco
Mas alejándome de la gruta
Tome los soles en el fondo
Y en tu orilla escuchando el canto
Me percate de que eres tú
El lugar donde desembarco
Luis Lucho Delgado cascante
16 de noviembre del 2009