Donde dormitan los tobillos-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre estatuas por el viento

demolidas, y más allá, de nubes

o nebulosas aguas infectadas

de ánades, infantes destruidos,

mordidos en el tobillo, la lengua

enigmática se abre como en un

suplicio de alevosas serpientes.

Dime, dime, en la esencia venenosa,

donde pican los tóxicos venerables,

donde tropiezan los labios con auroras

disecadas, yo seguiré aquí, invadiendo

de roídos aromas las pestilencias del orbe.

Dime, dime, donde los picos estridentes

veneran sagradas rosas profanas, donde

los herméticos sólidos camuflan sonidos

de flauta, donde las estilográficas nacen

con el ritmo febril y desasosegado, de las

escuálidas formas invertebradas, donde

el crimen asienta sus cimientos de nieve

y púrpura, yo estaré allí, esperando

el regreso de los reyes interminables.

Donde la nieve supera el díscolo amanecer,

y los cuerpos se extravían de puro goce,

clausurando los hipogeos y renaciendo

de herméticos golpes de líquenes perfumados.

Yo seguiré allí, esperando, sobre caminos

de tierra, indestructible.



©
 
Entre estatuas por el viento

demolidas, y más allá, de nubes

o nebulosas aguas infectadas

de ánades, infantes destruidos,

mordidos en el tobillo, la lengua

enigmática se abre como en un

suplicio de alevosas serpientes.

Dime, dime, en la esencia venenosa,

donde pican los tóxicos venerables,

donde tropiezan los labios con auroras

disecadas, yo seguiré aquí, invadiendo

de roídos aromas las pestilencias del orbe.

Dime, dime, donde los picos estridentes

veneran sagradas rosas profanas, donde

los herméticos sólidos camuflan sonidos

de flauta, donde las estilográficas nacen

con el ritmo febril y desasosegado, de las

escuálidas formas invertebradas, donde

el crimen asienta sus cimientos de nieve

y púrpura, yo estaré allí, esperando

el regreso de los reyes interminables.

Donde la nieve supera el díscolo amanecer,

y los cuerpos se extravían de puro goce,

clausurando los hipogeos y renaciendo

de herméticos golpes de líquenes perfumados.

Yo seguiré allí, esperando, sobre caminos

de tierra, indestructible.



©

Grande amigo, grande.
Todas las tierras son indestructibles para la poesía.
Solo el horizonte poético perdura.
Me gustó mucho esta obra cimentada en raíces profundas.
Te mando un abrazo fuerte, con mis mejores deseos y bendiciones! :)
 
Entre estatuas por el viento

demolidas, y más allá, de nubes

o nebulosas aguas infectadas

de ánades, infantes destruidos,

mordidos en el tobillo, la lengua

enigmática se abre como en un

suplicio de alevosas serpientes.

Dime, dime, en la esencia venenosa,

donde pican los tóxicos venerables,

donde tropiezan los labios con auroras

disecadas, yo seguiré aquí, invadiendo

de roídos aromas las pestilencias del orbe.

Dime, dime, donde los picos estridentes

veneran sagradas rosas profanas, donde

los herméticos sólidos camuflan sonidos

de flauta, donde las estilográficas nacen

con el ritmo febril y desasosegado, de las

escuálidas formas invertebradas, donde

el crimen asienta sus cimientos de nieve

y púrpura, yo estaré allí, esperando

el regreso de los reyes interminables.

Donde la nieve supera el díscolo amanecer,

y los cuerpos se extravían de puro goce,

clausurando los hipogeos y renaciendo

de herméticos golpes de líquenes perfumados.

Yo seguiré allí, esperando, sobre caminos

de tierra, indestructible.



©
Bello y firme poema en tu sensible escritura, tu surrealismo es certero en su hermoso y sugerente contenido. Un abrazo amigo Ben. Paco.
 
Entre estatuas por el viento

demolidas, y más allá, de nubes

o nebulosas aguas infectadas

de ánades, infantes destruidos,

mordidos en el tobillo, la lengua

enigmática se abre como en un

suplicio de alevosas serpientes.

Dime, dime, en la esencia venenosa,

donde pican los tóxicos venerables,

donde tropiezan los labios con auroras

disecadas, yo seguiré aquí, invadiendo

de roídos aromas las pestilencias del orbe.

Dime, dime, donde los picos estridentes

veneran sagradas rosas profanas, donde

los herméticos sólidos camuflan sonidos

de flauta, donde las estilográficas nacen

con el ritmo febril y desasosegado, de las

escuálidas formas invertebradas, donde

el crimen asienta sus cimientos de nieve

y púrpura, yo estaré allí, esperando

el regreso de los reyes interminables.

Donde la nieve supera el díscolo amanecer,

y los cuerpos se extravían de puro goce,

clausurando los hipogeos y renaciendo

de herméticos golpes de líquenes perfumados.

Yo seguiré allí, esperando, sobre caminos

de tierra, indestructible.



©
Grabadas magias mucho mas alla de lo tornado en
la memria. oir y a la vez llenarse en esa espera donde
la serenidad sensorial se hace indestructible.
excelente esas bandas de sueños que abundan en la
obra. saludos amables de luzyabsenta
 
Grabadas magias mucho mas alla de lo tornado en
la memria. oir y a la vez llenarse en esa espera donde
la serenidad sensorial se hace indestructible.
excelente esas bandas de sueños que abundan en la
obra. saludos amables de luzyabsenta


Muchas gracias LuzyAbsenta, aunque no comprendo en ocasiones tus comentarios, suenan muy poéticos y hermosos, un abrazo!!
 

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