Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Tal vez no existe, lo creas tú, no es necesario buscarlo porque no está en lugares distintos, ni en las rosas, ni en el viento, ni en el mar... lo hubieran encontrado por ti muchos otros en tales lugares; la fortuna o el infortunio hace que nos lo encontremos a la cara y finjamos haber sido los espeleólogos que lo han levantado a la claridad del día desde las profundidades de la caverna.
Tal vez, repito, no está allí, ni más lejos ni más cerca, está dentro. Eso significa que nos amamos a nosotros mismos más de lo que creemos, pero necesitamos un cuerpo catalizador de nuestra esencia, un polo distinto, un espejo que nos invierta, que nuestras palabras devuelva para vernos pasivos, y activos hacia él/ella. El amor no está allí, tu amor, la sensación necesaria a que aludes no la posee nadie más, no se encuentra en objetos inertes ni en la preciosidad del mundo que te rodea, ni en la insignificancia de las cosas banales ni de las más ciertas o verdaderas, ni en la religión. El amor es algo que nace en uno mismo, es parte de ti, es connatural a lo que fluye cada milésima de segundo irrigando las células que te componen. Viaja y viaja por ti mientras tú lo buscas lejos de ti.
Necesitamos sin embargo sentirnos elegidos por otro ser, puede ser del otro sexo o del mismo, puede ser un Dios, o una mascota, puede ser una creación tuya o de otro u otra persona; necesitamos sabernos ínfimos para aceptar la inmensidad de lo que poseemos. No sé por qué. Pero cuando amas a alguien, elevas tu valía y tu estima, si es correspondido. Has encontrado un espejo idóneo en el que reflejar sentimientos propios. A su par, la otra persona hace lo propio contigo. Es una simbiosis en la que cada uno se ama a si mismo a merced del regalo del otro. Porque amas a otra persona que te está amando a ti. Y eso cierra el círculo. Y quiere decir que, simplificando, le reconoces que acierta, que tú vales tu peso en oro y que deseas compartir muchas cosas, tal vez tu vida, con alguien que es digno de ese aprecio que muestra hacia ti.
Tal vez sea simplemente eso. Comienza a contar tus propias células, cada una de ellas es un universo pletórico de ti misma. Tienes toda tu vida para contar células y cualidades propias. Algunas tan pequeñas pero valiosas que esperarán toda su vida a que tú también les demuestres amor, mientras se preguntan ¿dónde está Luviam?
Afectuosamente, Pablo
Mary C. López;4410573 dijo:Primero en ti... después en todo lo que esta a tu alcance... y aún más ahí donde veas esta... kisses
Muy hermoso.
El amor no se busca, se encuentra, más bien se reencuetra porque está en nosotros. Las personas a las que amamos son espejos donde se refleja nuestro amor.
Muchos besos amiga
Un poema de amor muy logrado amiga, tienes talento para este estilo de poesía romántica
Ha sido un placer leerte en esta mañana del miércoles. Sigue así que vas muy bien por los caminos del verso
Un abrazo
Gracias Jorge por siempre estar, un beso inmenso.Bellos versos, preocupados, conmovedores, profundos, muy lindos.
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.
✦ Hazte MecenasSin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español