¿Dónde estabas, papá?

Guilla Izquierdo Reinoso

Poeta recién llegado
:SDebajo del manto uterino,
en la densa oscuridad,
ya sin cesar te buscaba papá.
Quería oír tu dulce voz como la de mamá,
diciéndome que me amabas de verdad.

¿Dónde estabas papá
mientras en el vientre de mamá
con gran velocidad me formaba?
¿Acaso pensabas que ya no te extrañaba?

Nueve meses nadando y nadando esperé oír tu voz,
la que nunca escuché decirme que con ansiedad me esperaba,
porque mi aparición a ti, te alegraba.

Entre tantas voces que escuchaba
te buscaba papá, pero no estabas.
Sólo mamá alegremente me esperaba.
Por mi, su corazón de alegría palpitaba.
Con su tierna mano me acariciaba.

Mi esperanza al paso de los días crecía,
al saber que pronto la luz vería.
Que cara a cara tu rostro contemplaría.
Tu cara feliz mientras reías
al ver que yo al fin aparecía.

Pero no sabes cuánto me entristecía,
al abrir mis ojos y ver que no aparecías.
Sólo mi madre, aunque dolorida, sonreía
al escuchar mi llanto y saber que viviría.

¿Dónde estabas papá?
¿Por qué tú no me recibías?
¿No sabes que junto a mamá
tú era toda mi alegría?

Pero aún así, mi esperanza ahí no moría.
Esperaba que en la casa te encontraría,
dándome la bienvenida con mucha alegría.
Pero triste momento al saber que nunca vendrías.
Que conmigo jamás vivirías.

¿Dónde estabas papá cuando mis primeras palabras decía?
Nunca vi tus manos extendidas cuando corría
ni me levantaste en las muchas veces que caía.
Nunca supiste la gran falta que me hacía.

En mis noches de miedo nunca te veía.
Tus brazos nunca sentía,
ni tu voz diciéndome - no temas alma mía.
Aquí está papá, duerme feliz criatura mía-

Muchas veces la soledad me entristecía.
Nunca supe lo que al tocar tu mano se sentía
cuando a sola a la escuela me dirigía.
Nunca a mi lado estuviste mientras aprendía.

¿De qué color, papá, son tus besos?
¿Serán dulces o serán muy amargos?
¿Cuál es el espesor de tus abrazos?
¿Serán suaves o muy ásperos?

Sean dulces o sean ácidos,
tiernos o muy ásperos,
no importan como sean estos.
Sólo quería conocer tus abrazos
y saber el sabor de tus tiernos besos.

¿Por qué papá nunca me amaste?
¿Por qué por mi nunca te interesaste?
¿Por qué me engendraste...?
No sabes lo mucho que ibas a disfrutar el amarte.
Mis tiernas manitas al acariciarte.

Cuando fui un adulto ser
supe que nunca te iba ver aparecer.
Ya no te buscaba ni mucho menos te extrañaba.
Descubrí que en vez de amarte te odiaba.
Hacía muchos años que dentro de mí ya no estabas.

Tu muerte o vida no me importaba.
Cuando supe que de este mundo para siempre te alejabas
de mis ojos ni una lágrima brotaba.
En esta tierra hacía mucho que, estando, ya no estabas.

Hombre, cuando un hijo o hija vayas a engendrar
piénsalo mucho antes de actuar,
no sea que una vida para siempre vayas a marchitar
y muy caro lo tengas más luego que pagar.

Si ya los tienes es tiempo de que los empieces amar.
Nunca es tarde para empezar.
Búscalos, abrázalos, déjate amar.
Que no hay amor más importante como el paternal.
 
Gracias ogul por tus palabras. Pienso que así se siente y piensa cada niño y niña que haya sido abandonado por su padre.
Más que dinero, buena alimentación y comodidades, cada niño y niña del mundo lo que más quiere es la presencia, el amor y la dedicación de sus progenitores. Para ellos es lo más valioso y necesario para crecer sanos.

Besos para ti también.
 
:SDebajo del manto uterino,
en la densa oscuridad,
ya sin cesar te buscaba papá.
Quería oír tu dulce voz como la de mamá,
diciéndome que me amabas de verdad.

¿Dónde estabas papá
mientras en el vientre de mamá
con gran velocidad me formaba?
¿Acaso pensabas que ya no te extrañaba?

Nueve meses nadando y nadando esperé oír tu voz,
la que nunca escuché decirme que con ansiedad me esperaba,
porque mi aparición a ti, te alegraba.

Entre tantas voces que escuchaba
te buscaba papá, pero no estabas.
Sólo mamá alegremente me esperaba.
Por mi, su corazón de alegría palpitaba.
Con su tierna mano me acariciaba.

Mi esperanza al paso de los días crecía,
al saber que pronto la luz vería.
Que cara a cara tu rostro contemplaría.
Tu cara feliz mientras reías
al ver que yo al fin aparecía.

Pero no sabes cuánto me entristecía,
al abrir mis ojos y ver que no aparecías.
Sólo mi madre, aunque dolorida, sonreía
al escuchar mi llanto y saber que viviría.

¿Dónde estabas papá?
¿Por qué tú no me recibías?
¿No sabes que junto a mamá
tú era toda mi alegría?

Pero aún así, mi esperanza ahí no moría.
Esperaba que en la casa te encontraría,
dándome la bienvenida con mucha alegría.
Pero triste momento al saber que nunca vendrías.
Que conmigo jamás vivirías.

¿Dónde estabas papá cuando mis primeras palabras decía?
Nunca vi tus manos extendidas cuando corría
ni me levantaste en las muchas veces que caía.
Nunca supiste la gran falta que me hacía.

En mis noches de miedo nunca te veía.
Tus brazos nunca sentía,
ni tu voz diciéndome - no temas alma mía.
Aquí está papá, duerme feliz criatura mía-

Muchas veces la soledad me entristecía.
Nunca supe lo que al tocar tu mano se sentía
cuando a sola a la escuela me dirigía.
Nunca a mi lado estuviste mientras aprendía.

¿De qué color, papá, son tus besos?
¿Serán dulces o serán muy amargos?
¿Cuál es el espesor de tus abrazos?
¿Serán suaves o muy ásperos?

Sean dulces o sean ácidos,
tiernos o muy ásperos,
no importan como sean estos.
Sólo quería conocer tus abrazos
y saber el sabor de tus tiernos besos.

¿Por qué papá nunca me amaste?
¿Por qué por mi nunca te interesaste?
¿Por qué me engendraste...?
No sabes lo mucho que ibas a disfrutar el amarte.
Mis tiernas manitas al acariciarte.

Cuando fui un adulto ser
supe que nunca te iba ver aparecer.
Ya no te buscaba ni mucho menos te extrañaba.
Descubrí que en vez de amarte te odiaba.
Hacía muchos años que dentro de mí ya no estabas.

Tu muerte o vida no me importaba.
Cuando supe que de este mundo para siempre te alejabas
de mis ojos ni una lágrima brotaba.
En esta tierra hacía mucho que, estando, ya no estabas.

Hombre, cuando un hijo o hija vayas a engendrar
piénsalo mucho antes de actuar,
no sea que una vida para siempre vayas a marchitar
y muy caro lo tengas más luego que pagar.

Si ya los tienes es tiempo de que los empieces amar.
Nunca es tarde para empezar.
Búscalos, abrázalos, déjate amar.
Que no hay amor más importante como el paternal.

Hola, que hermoso y triste, la ausencia del padre duele, y hay tantas personas que no tuvieron la dicha de contar con el amor paterno, su ejemplo y cuidados. Me quedo sensible despues de leer. Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Vaya que lo que escribes es muy cierto, porque que es mas importante para un niño, si los bienes materiales o el amor de quienes le dieron la vida. En estos momentos como me gustaría poder abrazar a mi tan amado padre, que lejos se encuentra.
GRACIAS
 
Gracias Naaz por tu mensaje.
Me alegra mucho que te haya gustado mis letras. Espero que el Dador de la vida te permita abrazar a tu padre, si es que humanamente es posible.

abrazos del alma para ti.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba