rudyvaldenegro
Poeta recién llegado
[h=4][/h]¿Dónde estabas?, amada azul,
Cuando los blancos guerreros cayeron
Ensangrentando las flores del nuevo día.
¿Dónde estabas? cuando los ojos de la patria
Apuntaron su quebranto agudo hacia
La más vulnerable forma de mi sentir.
¿Dónde estabas? cuando en nombre
De la suprema justicia
Fue acribillado el sublime anhelo
De la propia justicia.
¿Dónde estabas? cuando en nombre
De la inalienable libertad
Fue recluido el hombre libre,
Cuando en nombre del pueblo
fuera sentenciado el mismo pueblo,
Cuando la ironía condecoró
Los uniformes manchados de los verdugos,
Cuando el catolicismo abrió las puertas
De sus templos al Cristo perseguido,
Cuando los afilados corvos cercenaban
Las gargantas de los abogados querellantes
Mientras los oligarcas sumaban
A sus arcas oro y plata,
Cuando eran arrojadas las cabezas
De la vanguardia a un océano pacífico
Mientras engordaban las nalgas
En las butacas del poder.
¿Dónde estabas?
Cuando había que inventarse un rostro,
Gesticular una sonrisa, hablar en voz baja,
Cuando la indiferencia era prudente
Y pasar soslayadamente a la muerte,
Al horror, al caos, a la barbarie,
Cuando la hilaridad era de plástico,
Y la lluvia, artificialmente programada,
Apagaba el fuego de nuestras barricadas.
¿Dónde estabas? cuando a medianoche
Los agentes del gobierno secuestraban
La convicción para darle una lección
En sus cuarteles, y a fuerza
De golpes, extirparle la verdad.
¿Dónde estabas, cuando cayó Gonzalo
Y nos envolvió la noche más negra,
Honda y callada?
¿Dónde estabas? luz de estrella lejana,
¿Acaso perdida en la oscuridad del firmamento?
¿Sentada acaso en el jardín inmenso
Sin recordar mi mano sobre tu mano?
¿Emigrando hacia qué otra extraña tierra?
Acariciando tu semblante frente al espejo?
Con ambiciones de qué tentación?,
Soltando tu cabellera entre el viento,
Dejándote arrastrar, enamorándome tu ausencia,
Andando por donde no anduve con tu fe
Y felicidad, con tus pupilas sordas,
Con tu precavida existencia sin pesar,
Con tu amor a la paz, tu miedo a la guerra
Y con tu bienaventurada, ermitaña oración.
Cuando los blancos guerreros cayeron
Ensangrentando las flores del nuevo día.
¿Dónde estabas? cuando los ojos de la patria
Apuntaron su quebranto agudo hacia
La más vulnerable forma de mi sentir.
¿Dónde estabas? cuando en nombre
De la suprema justicia
Fue acribillado el sublime anhelo
De la propia justicia.
¿Dónde estabas? cuando en nombre
De la inalienable libertad
Fue recluido el hombre libre,
Cuando en nombre del pueblo
fuera sentenciado el mismo pueblo,
Cuando la ironía condecoró
Los uniformes manchados de los verdugos,
Cuando el catolicismo abrió las puertas
De sus templos al Cristo perseguido,
Cuando los afilados corvos cercenaban
Las gargantas de los abogados querellantes
Mientras los oligarcas sumaban
A sus arcas oro y plata,
Cuando eran arrojadas las cabezas
De la vanguardia a un océano pacífico
Mientras engordaban las nalgas
En las butacas del poder.
¿Dónde estabas?
Cuando había que inventarse un rostro,
Gesticular una sonrisa, hablar en voz baja,
Cuando la indiferencia era prudente
Y pasar soslayadamente a la muerte,
Al horror, al caos, a la barbarie,
Cuando la hilaridad era de plástico,
Y la lluvia, artificialmente programada,
Apagaba el fuego de nuestras barricadas.
¿Dónde estabas? cuando a medianoche
Los agentes del gobierno secuestraban
La convicción para darle una lección
En sus cuarteles, y a fuerza
De golpes, extirparle la verdad.
¿Dónde estabas, cuando cayó Gonzalo
Y nos envolvió la noche más negra,
Honda y callada?
¿Dónde estabas? luz de estrella lejana,
¿Acaso perdida en la oscuridad del firmamento?
¿Sentada acaso en el jardín inmenso
Sin recordar mi mano sobre tu mano?
¿Emigrando hacia qué otra extraña tierra?
Acariciando tu semblante frente al espejo?
Con ambiciones de qué tentación?,
Soltando tu cabellera entre el viento,
Dejándote arrastrar, enamorándome tu ausencia,
Andando por donde no anduve con tu fe
Y felicidad, con tus pupilas sordas,
Con tu precavida existencia sin pesar,
Con tu amor a la paz, tu miedo a la guerra
Y con tu bienaventurada, ermitaña oración.