Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Donde estas amor... que no te veo?
¡Dónde!
Te busco delirante entre las sombras de la noche,
con mis pies cansados, mi calzado en harapos.
Te busco con demencia incomprendida,
como la madre al crío perdido, y no te veo.
¿Donde estas amor que no te siento?
¡Donde!
He navegado los mares más distantes,
soportando prisiones, y el frío insoportable,
en los confines de este mundo peligroso,
buscando el abrigo tibio de tu piel desnuda
y no te encuentro, y no te siento.
¿Dónde estas amor que no escucho tus palabras?
¡Donde!
Le he gritado al viento con clamor moribundo,
y tan solo el eco solitario de mi voz, vuelve vacío,
tan vació, como el marchito corazón en mis adentros,
y se va el tiempo cabalgando en la distancia, y no vuelve.
Y te busco, y te busco siempre amor.
Leonardo V.
¡Dónde!
Te busco delirante entre las sombras de la noche,
con mis pies cansados, mi calzado en harapos.
Te busco con demencia incomprendida,
como la madre al crío perdido, y no te veo.
¿Donde estas amor que no te siento?
¡Donde!
He navegado los mares más distantes,
soportando prisiones, y el frío insoportable,
en los confines de este mundo peligroso,
buscando el abrigo tibio de tu piel desnuda
y no te encuentro, y no te siento.
¿Dónde estas amor que no escucho tus palabras?
¡Donde!
Le he gritado al viento con clamor moribundo,
y tan solo el eco solitario de mi voz, vuelve vacío,
tan vació, como el marchito corazón en mis adentros,
y se va el tiempo cabalgando en la distancia, y no vuelve.
Y te busco, y te busco siempre amor.
Leonardo V.
[MUSICA]http://www.iespana.es/cubanprincess/amanecer_conal.mid[/MUSICA]