E.P.E.
Poeta fiel al portal
No puedo olvidar
aquella noche de febrero
cuando la luna caía,
como queriendo
cogerte en sus brazos
hermana mía,
las estrellas la acompañaban
como escoltándola
en ese viaje que empezaba,
la luz era tan brillante y tan blanca
que hasta mis ojos
llorosos deslumbraban,
cerré los ojos un instante
por culpa de aquella claridad,
y al abrirlos los volví a cerrar
pues era tan grande mi pena
que no lo pude soportar,
su cuerpo yacía desvalido
su alma se fue con aquella claridad,
la luna y las estrellas ya no estaban
en el cielo solo había oscuridad.
¿Donde estas hermana mía?
necesito que vuelvas
para poderte abrazar,
antes de marcharte
me pediste mi ayuda,
y con un gran dolor
no te la supe dar,
como podría ayudarte hermana
si él era más poderoso que yo,
yo le rezaba y suplicaba cada día
y él nunca me respondió.