Huir del latido de tu corazón
me es imposible
cuando pienso en ti
me maldigo
y en vano busco la flor
gozada en tus mejillas.
El desierto invade tus ojos
hundiéndolos en un mar de dunas
doradas
te fuiste desvaneciendo
en un millar de ocasos
lejana
ardiente tu sangre abrasa las arenas.
Donde estás nada queda
sino alientos y gemidos
fatigas y deseos
fustrados
empieza a caminar, vida mía,
la carne que desdeñas
no será abandonada
ni la fría imagen de tus ojos.
A ti que llorabas
ser trono mi música en tu llanto
oh, niña mía,
seca las malvas nuevas del dolor
en la seda de mi alma.
me es imposible
cuando pienso en ti
me maldigo
y en vano busco la flor
gozada en tus mejillas.
El desierto invade tus ojos
hundiéndolos en un mar de dunas
doradas
te fuiste desvaneciendo
en un millar de ocasos
lejana
ardiente tu sangre abrasa las arenas.
Donde estás nada queda
sino alientos y gemidos
fatigas y deseos
fustrados
empieza a caminar, vida mía,
la carne que desdeñas
no será abandonada
ni la fría imagen de tus ojos.
A ti que llorabas
ser trono mi música en tu llanto
oh, niña mía,
seca las malvas nuevas del dolor
en la seda de mi alma.