Lo que siento al ver hoy la noche es especial,
lo que tu existencia solo me puede dar
es comparable a la belleza de esta inmensidad,
que me opaca al igual que tus sentimientos
cuando dejan de estar
y se disipan por otros espacios hostiles
a los cuales no soy un buen huésped para habitar.
Los paisajes que me pintas
son tan hermosos como tus sonrientes labios
idénticos solo al aura de un ángel
y tan imposibles de tocarlos con los míos,
como tratar de hablar con calma con tu asesino.
Luego me vuelvo y me siento sobre prados
observando mi entorno invernal,
siento chocar el viento contra mi cuerpo
y lo veo escapar
como sensaciones del pasado,
dejando frío en el alma y estática la soledad.
Enfrente el río fluye,
se ve lleno de algo más que agua dulce,
pero mi joven sabiduría no lo logra descifrar,
creo poder compararlo con mi vida
llena de muchos sentimientos
mas carente de tu amor
al cual no puedo llegar.
Y sin embargo la vida sigue sin preguntar
en lugares y con seres distintos
puedo creer que hoy todo es diferente
pero nada cambia al final,
y que hacer con los sentimientos
que no se van y nunca son distintos
y me siguen lastimando cada vez más
tal vez con otros rostros,
pero tan crueles como los demás,
y sigo muriendo por dentro
y la noche deja de ser especial
y me empieza a opacar
y me empiezo a preguntar
donde estas
y caigo rendido en el húmedo piso
y el amor se empieza a desangrar
y grito desesperado en la oscuridad
¡Cuando volverás!
lo que tu existencia solo me puede dar
es comparable a la belleza de esta inmensidad,
que me opaca al igual que tus sentimientos
cuando dejan de estar
y se disipan por otros espacios hostiles
a los cuales no soy un buen huésped para habitar.
Los paisajes que me pintas
son tan hermosos como tus sonrientes labios
idénticos solo al aura de un ángel
y tan imposibles de tocarlos con los míos,
como tratar de hablar con calma con tu asesino.
Luego me vuelvo y me siento sobre prados
observando mi entorno invernal,
siento chocar el viento contra mi cuerpo
y lo veo escapar
como sensaciones del pasado,
dejando frío en el alma y estática la soledad.
Enfrente el río fluye,
se ve lleno de algo más que agua dulce,
pero mi joven sabiduría no lo logra descifrar,
creo poder compararlo con mi vida
llena de muchos sentimientos
mas carente de tu amor
al cual no puedo llegar.
Y sin embargo la vida sigue sin preguntar
en lugares y con seres distintos
puedo creer que hoy todo es diferente
pero nada cambia al final,
y que hacer con los sentimientos
que no se van y nunca son distintos
y me siguen lastimando cada vez más
tal vez con otros rostros,
pero tan crueles como los demás,
y sigo muriendo por dentro
y la noche deja de ser especial
y me empieza a opacar
y me empiezo a preguntar
donde estas
y caigo rendido en el húmedo piso
y el amor se empieza a desangrar
y grito desesperado en la oscuridad
¡Cuando volverás!